La agresión, ocurrida en un gimnasio barrial, dejó a un joven de 18 años hospitalizado y ha polarizado a la comunidad entre quienes buscan justicia para la víctima y quienes defienden al atacante por su difícil pasado.
Las autoridades buscan a Reiler García, un joven señalado como el presunto autor de un violento ataque con arma blanca que dejó gravemente herido a otro muchacho de 18 años, identificado como Yan Carlos, en el reparto La Mosca de Camagüey. El incidente, ocurrido este martes en el gimnasio del barrio, ha desatado una intensa controversia pública en redes sociales, con versiones enfrentadas sobre los hechos y los involucrados.
Cronología del ataque (según testigos y familiares de la víctima):
- Confrontación inicial: Ambos jóvenes coincidieron en el gimnasio del barrio. Yan Carlos estaba fumando, lo que al parecer molestó a Reiler García, generando una discusión. García abandonó el lugar.
- Ataque sorpresa: Minutos después, Reiler regresó al lugar portando un cuchillo y, presuntamente sin mediar palabra, apuñaló tres veces a Yan Carlos por la espalda.
- Resultado: La víctima recibió tres heridas por arma blanca. Según fuentes allegadas a la familia citadas por el periodista independiente José Luis Tan Estrada, «afortunadamente ninguno de sus órganos vitales fue afectado». Fue operado con éxito y se recupera en el Hospital Militar.
- Fuga: Tras la agresión, Reiler García huyó. La policía acudió a su domicilio el mismo día del incidente sin encontrarlo. Se sospecha que podría estar escondido en La Habana.
La reacción familiar y el llamado público:
La madre de la víctima, Sirelda Fernández Ruiz, confirmó en Facebook que su hijo fue agredido «brutalmente» y pidió colaboración ciudadana para localizar al agresor, ante el temor de que «pueda regresar y causar un daño mayor, o evadir definitivamente la justicia».
La comunidad dividida: Dos narrativas en conflicto
El caso ha trascendido el hecho criminal para revelar una profunda fractura social, evidenciada en los comentarios en línea.
- Narrativa 1: En busca de justicia para la víctima.
- Vecinos testimoniales: «Soy vecina de Yan Carlos y todo lo que está publicado es verdad… Reiler fue el promotor de esta tragedia. Yo misma ayudé a montar a Yan Carlos en el carro para llevarlo al hospital», declaró Marina Maelis Torres.
- Lógica jurídica: Otros usuarios cuestionan la fuga como indicio de culpabilidad: «Todo el mundo no puede estar equivocado, además de que lo vieron cuando lo hizo… si no lo hizo, ¿por qué se dio a la fuga?».
- Narrativa 2: Contextualización y defensa del agresor.
- Defensa del carácter: Algunos, como Claudia Pérez, recuerdan al Reiler que conocían: «Es triste para quienes te conocemos desde niño y ahora apareces como el peor delincuente… no eras una persona de malos sentimientos».
- Supuesta provocación: Varios comentaristas, como Yusdelmi Pérez, alegan que el ataque fue respuesta a una prolongada victimización: «Yan Carlos lo humillaba, se burlaba de su madre fallecida, lo chantajeaba… hasta el más noble se cansa».
- Invocación al pasado difícil: Se menciona la orfandad y carencias afectivas de Reiler para explicar, sin justificar, su actuar: «Nadie sabe la frustración con la que vive un huérfano», escribió una persona.
Un símbolo de problemas más profundos:
Más allá de la búsqueda policial, el suceso ha servido como catalizador del malestar social. Comentarios como «Esto ya no es un país, deberían ponerle el matadero de personas» reflejan una percepción extendida de violencia e impunidad. El caso encapsula la crisis de códigos sociales, la desconfianza en las instituciones y las profundas desigualdades que marcan a una juventud en contextos de precariedad.
Resumen: Reiler García es buscado por la policía tras presuntamente apuñalar a otro joven en un gimnasio de Camagüey. Mientras la víctima se recupera en el hospital, su familia pide ayuda para capturar al agresor. El caso ha dividido a la comunidad en línea entre quienes exigen justicia y quienes defienden al atacante, citando un pasado difícil y supuestas provocaciones, poniendo de relieve las tensiones sociales y la violencia juvenil.
Nota: Este trágico incidente va más allá de un simple caso criminal. Actúa como un espejo que devuelve la imagen de una sociedad polarizada, donde la búsqueda de justicia formal compite con narrativas de victimización cruzada y donde el debate público se convierte en el único tribunal accesible para muchos, evidenciando la urgencia de respuestas institucionales que vayan más allá de la captura y aborden las raíces del conflicto y la desesperanza.














