La operación policial «Rapax» desarticuló una red que desvió casi 7 millones de euros mediante empresas ficticias y un entramado internacional que incluía a la isla como destino para los capitales ilícitos.
Una investigación de la Policía Nacional de España ha desmantelado una compleja red criminal dedicada al fraude de subvenciones públicas, la cual utilizó conexiones con Cuba como parte fundamental de su esquema para lavar y desviar casi siete millones de euros. La operación, bautizada como «Rapax», concluyó con cinco detenciones en la provincia de Cádiz y la incautación de importantes sumas de dinero y documentación comprometedora.
El modus operandi del fraude:
La trama se estructuró de la siguiente manera:
- Orgen de los fondos: Los implicados solicitaron y obtuvieron préstamos públicos del Programa de Reindustrialización y Fortalecimiento de la Competitividad Industrial (Reindus), dependiente del Ministerio de Industria español.
- Engaño documental: Para acceder al dinero, presentaron documentación falsa a nombre de dos sociedades que, en apariencia, eran independientes, pero que en realidad operaban de forma coordinada. Simularon inversiones y proyectos industriales que nunca se llevaron a cabo.
- Creación de una red opaca: Una vez recibidos los fondos públicos, la organización tejió un entramado mercantil de más de 15 empresas, tanto en España como en el extranjero, diseñado específicamente para ocultar el origen ilícito del dinero y facilitar su movimiento transfronterizo.
El papel de Cuba en el circuito financiero ilícito:
La investigación española identificó que, dentro de este circuito internacional para blanquear capitales, Cuba fue uno de los destinos utilizados, junto a países como Panamá, Costa Rica y Arabia Saudí. La inclusión de la isla en el esquema no es casual y apunta a una dinámica preocupante:
- Destino para operaciones opacas: El caso refuerza las sospechas de que Cuba es utilizada como plataforma o destino en operaciones financieras de dudosa legalidad, aprovechando posibles vacíos de control, estructuras empresariales poco transparentes o acuerdos bilaterales que facilitan el movimiento de capitales.
- Conectividad criminal internacional: Las autoridades consideran que estas conexiones con Cuba fueron «esenciales» para el funcionamiento del fraude, permitiendo a la red dar una apariencia de legalidad a los fondos desviados y dificultar el rastreo por parte de los investigadores.
Resultados del operativo y alcance de la investigación:
La operación «Rapax» permitió:
- Detenciones: La captura de los cinco principales cabecillas de la red, incluyendo a tres familiares que actuaban como testaferros para ocultar el patrimonio ilícito.
- Registros e incautaciones: Se realizaron registros en Zahara de la Sierra, San Fernando y El Puerto de Santa María (Cádiz), donde se incautaron más de 80,000 euros en efectivo, dispositivos electrónicos y abundante documentación.
- Bloqueo financiero: Se congelaron 48 cuentas bancarias vinculadas a la trama.
La investigación sigue abierta y las autoridades no descartan nuevas imputaciones ni la profundización de los vínculos con Cuba a medida que se analice la documentación incautada y se trace el recorrido completo del dinero.
Resumen: Una red criminal española, desarticulada por la policía, utilizó empresas ficticias para defraudar casi 7 millones de euros en subvenciones públicas e integró a Cuba en su circuito internacional para lavar el dinero. El caso subraya el papel de la isla en redes financieras opacas de escala internacional.
Nota: Este caso coloca nuevamente a Cuba en el punto de mira de las investigaciones europeas sobre blanqueo de capitales y fraude financiero transnacional. La facilidad con la que la trama incorporó a la isla en su esquema plantea serias preguntas sobre la efectividad de los controles y la transparencia financiera en el país, que puede estar siendo explotado como un eslabón débil en la cadena del crimen organizado económico.














