La comunidad de Arroyo Naranjo clama justicia tras el feminicidio de Diosdeisis Sandoval Dama, un crimen que eleva la alarmante cifra de violencia de género en Cuba.
La comunidad de La Güinera, en el municipio Arroyo Naranjo, se encuentra sumida en la consternación y el dolor tras el asesinato de Diosdeisis Sandoval Dama, una joven de 28 años y madre de una niña pequeña, ampliamente conocida y querida en su barrio. El fatal desenlace ocurrió cuando su expareja, identificado por vecinos como Antonio Ferrer, alias ‘Tony’, la atacó con una puñalada en la ingle que resultó ser mortal.
De acuerdo con testimonios recogidos en el lugar y divulgados a través de redes sociales y el canal «Nio Reportando un Crimen», el agresor cometió el crimen frente a testigos. En un intento desesperado por auxiliar a la víctima, un adulto mayor intervino, pero fue repelido con golpes de piedras por parte de Ferrer, quedando imposibilitado para ayudar. A pesar de los esfuerzos, Diosdeisis falleció en el escenario del ataque.
Hasta el momento, no hay información oficial confirmada sobre el paradero del presunto feminicida, ni si ha sido capturado o se encuentra prófugo, lo que ha generado mayor angustia e indignación entre los residentes. La comunidad exige justicia inmediata y medidas de protección concretas, señalando la creciente ola de violencia que afecta a las mujeres en Cuba.
Este trágico suceso sitúa a Diosdeisis como la víctima número 41 de feminicidio en lo que va del año, según el registro de reportes independientes que alertan sobre un preocupante repunte de este tipo de crímenes en la isla. Las autoridades cubanas no han proporcionado estadísticas oficiales comprehensivas sobre la violencia de género, ni se han implementado mecanismos de protección efectivos y visibles para las mujeres en situación de riesgo.
El dolor por la pérdida ha inundado las redes sociales, donde amigos y familiares han expresado su profunda tristeza. Yenisleydis Fuste compartió un emotivo mensaje: «La vida fue injusta nuevamente y arranca de los brazos de una familia a una madre joven llena de vida. Diosdeisis Sandoval Dama, te recordaré siempre, amiga. Qué pena para tu niña, que es la que más sufrirá no verte más». Por su parte, Real Odett Hernández, amiga de la víctima, hizo un llamado de conciencia: «El feminicidio aniquila y rompe familias… si estás con un hombre que te maltrata, busca ayuda; no te quedes ahí».
La muerte de Diosdeisis Sandoval Dama pone de manifiesto una vez más la extrema vulnerabilidad de las mujeres cubanas frente a la violencia machista y subraya la urgente necesidad de acciones concretas y políticas públicas eficaces para prevenir futuras tragedias. Mientras la comunidad llora y reclama justicia, la pregunta sobre la seguridad real de las mujeres en el país permanece sin una respuesta clara.














