Más de 40 Adultos Mayores Soportan Hambre, Frío y Falta de Cuidados Mínimos en Instalaciones sin Agua ni Electricidad
Una grave denuncia expone las condiciones de abandono y negligencia extrema en el hogar de ancianos del municipio de Cruces, en Cienfuegos. Más de 40 adultos mayores, junto a otros siete que dependen de la institución, viven en una situación descrita como «vergonzosa» y «infrahumana», caracterizada por la escasez total de alimentos, cuidados básicos y dignidad.
El relato detalla un cuadro desolador:
- Alimentación Inadecuada: El desayuno es un «cocimiento» sin leche; el almuerzo, cuando existe, consiste en un «perro caliente picado». El personal solo recibe un vaso de sirope.
- Hacinamiento e Insalubridad: El lugar está impregnado de olor a orine y desechos. La basura se acumula en el patio, donde también se cocina en un fogón de leña o carbón.
- Falta de Servicios Básicos: No hay agua potable ni corriente eléctrica. Los paneles solares que llegaron al municipio fueron repartidos entre directivos, sin destinarse al hogar.
- Negligencia y Abuso: Un residente, «Muñeco», estuvo amarrado y quejándose de frío sin ayuda. Otro anciano falleció recientemente por un virus que circula en la institución.
- Personal Insuficiente y Sancionado: La mayoría de los trabajadores son hombres sancionados que laboran sin salario ni motivación. La carga recae sobre una auxiliar de limpieza, obligada a realizar todas las tareas de cuidado.
La denuncia señala directamente a responsables:
- Lázaro Quiñón: Exadministrador conocido por desfalcos, quien impuso la sobrecarga laboral a la auxiliar antes de ser trasladado a otro centro.
- Anay Torres Pérez: La actual directora, quien sigue cobrando la cuota de combustible para una planta eléctrica que permanece rota, a pesar de la falta de electricidad.
- Directivos de Salud Municipal: Acusados de repartirse entre ellos y sus familiares los paneles solares que podrían aliviar la crisis energética del hogar.
Resumen: Una denuncia ciudadana revela condiciones infrahumanas en un hogar de ancianos de Cruces, Cienfuegos: más de 40 adultos mayores sufren hambre, frío, insalubridad y abandono en instalaciones sin agua ni electricidad. La alimentación es insuficiente, el personal es mínimo y en parte sancionado, y se han registrado casos de abuso y negligencia. Los recursos, como paneles solares, son desviados por directivos, mientras la dirección cobra por servicios inexistentes.
Nota: Esta denuncia no es solo una acusación de negligencia; es una condena moral a un sistema que ha fracasado en su deber más básico: proteger a los más vulnerables. La situación en Cruces es un síntoma extremo del colapso de la asistencia social y la salud pública en Cuba, donde la corrupción y la desidia administrativa tienen consecuencias mortales. El hecho de que los recursos se desvíen para beneficio personal mientras los ancianos viven entre heces y hambre es una muestra de una profunda descomposición ética e institucional. Exige una investigación urgente, no solo para sancionar a los responsables, sino para rescatar a quienes hoy mueren en silencio, olvidados por el Estado que prometió cuidarlos.














