Las autoridades de Río Cauto establecieron un precio de 40 pesos por núcleo familiar para la distribución de agua procedente de reservas estatales, justificando el cobro como “simbólico” para cubrir costos logísticos.
Río Cauto, Granma – El gobierno municipal de Río Cauto, una de las zonas más afectadas por el paso del huracán Melissa, informó que el agua destinada a los damnificados se venderá a 40 pesos por núcleo familiar, aclarando que el recurso “no es donativo” sino que proviene de la reserva estatal para desastres.
La medida fue anunciada a través de Facebook por José Manuel Rodríguez Valdivia, funcionario del gobierno local, quien compartió una comunicación de Misladis Alcolea Núñez, directora municipal de Comercio y Gastronomía. En ella, la funcionaria explicó que el cobro tiene carácter “simbólico” y busca cubrir los “costos logísticos” de la distribución.
Según el comunicado oficial, el agua se distribuirá en los diez Consejos de Defensa de Zona del municipio, a razón de una unidad por familia. Las autoridades destacaron que esta medida pretende garantizar una distribución organizada del líquido entre las personas afectadas por el ciclón que azotó el oriente cubano en octubre, causando inundaciones y cuantiosos daños materiales.
Esta no es la primera aclaración de este tipo emitida por el gobierno local tras el paso del huracán. Este mismo miércoles, el mismo funcionario había publicado una comunicación del Departamento de Trabajo y Seguridad Social informando que los colchones entregados a los damnificados tampoco serían donativos. En esa ocasión, las autoridades explicaron que el Estado “subsidia, pero no regala”, estableciendo un pago de 456 pesos para quienes tienen solvencia económica y entrega gratuita solo para casos de asistencia social.
Anteriormente, Rodríguez Valdivia también había informado sobre la venta de salchichas y picadillo a la población afectada, siempre en cantidades descritas como “simbólicas” por los propios residentes.
Estas políticas de venta –y no donación– de recursos básicos a familias que perdieron todo durante el huracán han generado cuestionamientos entre la población, que enfrenta simultáneamente la pérdida de sus pertenencias y la escasez generalizada de productos de primera necesidad en medio de una profunda crisis económica.














