Funcionarios de Cancillería son desviados de sus labores para realizar fumigación en La Habana, en un intento por contener un brote epidémico ante la crítica situación del control sanitario.
En una medida que refleja la gravedad de la crisis epidemiológica en Cuba, trabajadores del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex) fueron movilizados para realizar labores de fumigación en el municipio Plaza de la Revolución. La acción, anunciada por el canciller Bruno Rodríguez Parrilla a través de su cuenta en X, responde a un llamado del presidente Miguel Díaz-Canel y fue presentada como un ejemplo del compromiso de la «diplomacia revolucionaria».
Claves de la Situación:
- Movilización Atípica: La imagen de diplomáticos realizando tareas de fumigación subraya la crítica situación del control epidemiológico en el país y la aparente falta de personal especializado suficiente para enfrentarla.
- Crisis Sanitaria Declarada: La medida se enmarca en un brote significativo de arbovirosis, como dengue y chikungunya. Las propias autoridades sanitarias han reconocido fallos en la prevención y la existencia de un subregistro de casos.
- Crisis Higiénico-Ambiental Paralela: La situación se ve agravada por una extendida crisis de salubridad en La Habana, caracterizada por la proliferación de microvertederos, fosas desbordadas y desechos sin recoger.
- Patrón de Soluciones Extraordinarias: Esta no es la primera vez que se moviliza a instituciones fuera del sector sanitario o de comunales. Anteriormente, las Fuerzas Armadas fueron desplegadas para la recogida de basura, y la propia diplomática Johana Tablada participó en labores de limpieza, reconociendo problemas de fondo en su propio barrio.
Declaración Oficial: A través de X, el Canciller Bruno Rodríguez calificó la iniciativa como un ejemplo del compromiso de la “diplomacia revolucionaria”.
Si bien las autoridades suelen atribuir el deterioro ambiental principalmente a «indisciplinas sociales», la recurrencia de estas movilizaciones extraordinarias pone el foco en las fallas estructurales del sistema de saneamiento y control epidemiológico. La participación de funcionarios del Minrex en estas tareas ha generado reacciones encontradas entre la población, donde algunos ven un gesto loable, pero otros cuestionan que la solución a problemas crónicos dependa de trabajos voluntarios esporádicos en lugar del eficiente funcionamiento de las instituciones estatales designadas para ello.
Resumen: La movilización de diplomáticos para tareas de fumigación es un síntoma elocuente de la profunda crisis sanitaria e higiénica que atraviesa La Habana. Más allá del gesto de solidaridad institucional, la medida evidencia la insuficiencia de los mecanismos regulares del Estado para contener brotes epidémicos y mantener condiciones básicas de salubridad, obligando a recurrir a soluciones extraordinarias que no atacan las causas estructurales del problema.














