La ONG Cubalex denuncia la detención arbitraria de vecinos del barrio Santa Felicia y del activista Liván Gómez, en medio de un creciente malestar social por la crisis de servicios básicos en Cuba.
Al menos 15 personas fueron detenidas por agentes de la Seguridad del Estado tras una manifestación pacífica ocurrida la noche del miércoles 8 de octubre en el barrio Santa Felicia, en Marianao, La Habana. La protesta, en la que vecinos salieron a la calle tocando cacerolas y bloqueando la Avenida 51, fue motivada por los prolongados apagones, la escasez de agua y la falta de alimentos. La organización no gubernamental Cubalex denunció que los detenidos fueron trasladados al centro de detención del VIVAC, y hasta el momento se desconocen sus identidades y situación legal.
En un contexto de creciente malestar social, Cubalex también informó sobre la detención arbitraria del activista Liván Gómez Castillo, coordinador del Partido Unión por Cuba Libre (PUNCLI) en La Habana, a quien las autoridades intentaron vincular sin éxito con las protestas. «Lo acusaron sin pruebas de organizar una protesta por la falta de agua y los apagones», señaló la organización, añadiendo que Gómez fue liberado el jueves tras revisar grabaciones que demostraban su ausencia en la manifestación, pero no sin antes ser amenazado con ser encarcelado si lo vinculaban con carteles de protesta en la zona. Este caso se enmarca en un patrón de represión y criminalización de la protesta pacífica que el régimen cubano utiliza para silenciar el descontento ciudadano, según documentan organizaciones internacionales.














