Dos Heridos Trasladados de Urgencia; Incidente Expone Peligro Crónico de la Falta de Alumbrado y Mantenimiento de Señales en La Habana
Un violento accidente de tránsito ocurrió anoche en uno de los cruces más transitados y emblemáticos de El Vedado, poniendo nuevamente de manifiesto los riesgos que supone el precario estado de la señalización vial en la capital. La colisión, resultado de un semáforo inoperativo, dejó al menos dos personas heridas que debieron ser hospitalizadas.
El suceso tuvo lugar en la intersección de la calle Línea y la Avenida Paseo, un punto neurálgico de la ciudad. Según los reportes, las circunstancias fueron las siguientes:
- Causa Inmediata: El semáforo que regula el cruce se encontraba completamente apagado, sin luz alguna.
- Dinámica del Choque: Un automóvil particular marca Tur que circulaba por Paseo no se detuvo ante la señal de PARE (que se convierte en la regla cuando el semáforo no funciona) y embistió por la parte trasera a un almendrón (auto de alquiler colectivo) de color verde que transitaba por Línea con el derecho al paso.
- Consecuencia del Impacto: La fuerza de la colisión hizo que el conductor del almendrón perdiera el control del vehículo, el cual se desvió y chocó de frente contra el poste del mismo semáforo que estaba apagado.
- Heridos: Tanto el chofer del almendrón como un acompañante resultaron lesionados y fueron trasladados de urgencia a un hospital. Hasta el momento se desconoce su estado de salud y la gravedad de sus lesiones.
⚠️ Un Problema Recurrente y Peligroso:
Este accidente no es un hecho aislado, sino un ejemplo más de un problema crónico de infraestructura que afecta a toda La Habana:
- Semáforos Inoperativos: Es común encontrar cruces importantes con semáforos dañados o sin energía eléctrica, dejando a conductores y peatones sin una guía clara y obligándolos a adivinar o imponerse por la vía de hecho.
- Falta de Alumbrado Público: La oscuridad en muchas calles y avenidas por la noche agrava el peligro, haciendo menos visibles las señales, los peatones y los baches.
- Mantenimiento Cero: La ausencia de un programa de mantenimiento preventivo y reparación rápida convierte cada semáforo averiado en una trampa potencial.
El reporte ciudadano que dio a conocer el hecho concluye con un llamado de atención urgente: es un «recordatorio de los peligros de circular con semáforos apagados y de la necesidad urgente de resolver los problemas de la iluminación vial en la capital».
Más allá de los daños a los vehículos (un Tur y un almendrón, ambos bienes escasos y vitales para el transporte), el costo humano es el más grave. Dos personas están hospitalizadas, sus familias en vilo, y todos los testigos del accidente cargan con el trauma de la escena. Cada incidente de este tipo representa también una presión adicional para un sistema de salud ya sobrecargado.
Resumen:
Un accidente de tránsito ocurrido en la noche del martes en la intersección de Línea y Paseo, en El Vedado, dejó al menos dos personas heridas que fueron trasladadas de urgencia al hospital. La causa fue la colisión de un auto Tur contra un almendrón, luego de que el primero no respetara la señal de PARE en un cruce donde el semáforo estaba completamente apagado. El impacto hizo que el almendrón chocara contra el poste del semáforo. El incidente destaca, una vez más, el peligro constante que representa el mal estado de la señalización y la iluminación vial en La Habana.
Nota:Accidentes como este son, en esencia, previsibles y evitables. No son «actos de Dios» o simple mala suerte; son la consecuencia directa de una falla en la gestión pública y el mantenimiento de la infraestructura urbana. Cada semáforo apagado durante semanas es una decisión implícita de aceptar un riesgo elevado para la vida de los ciudadanos. La falta de piezas, de presupuesto o de voluntad política para resolver este problema básico se paga con traumas, discapacidades y vidas. Mientras no exista un plan agresivo y efectivo para revisar, reparar y mantener el alumbrado y la señalización de tránsito en la capital, estos «recordatorios» trágicos seguirán repitiéndose, y la responsabilidad última no recaerá solo en el conductor que no vio la señal, sino en la autoridad que permitió que la señal no pudiera ser vista.














