Eldis Leyva Nieves, de 19 años, falleció durante prácticas de tiro. Familiares y comunidad esperan una explicación oficial sobre las condiciones de seguridad en el campo de Maqueisito.
Un manto de silencio oficial cubre la trágica muerte del joven recluta Eldis Leyva Nieves, ocurrida durante ejercicios militares en el campo de tiro de Maqueisito, Guantánamo. Mientras su familia y allegados claman por respuestas, los detalles del suceso —que también dejó a un capitán herido— emergen de manera fragmentada, revelando un incidente de extrema violencia y planteando serias dudas sobre los protocolos de seguridad en las unidades de entrenamiento del Servicio Militar Obligatorio.
La cronología de una tragedia:
- El incidente: Durante una maniobra con cohetes, como parte de prácticas militares, se produjo la detonación de un artefacto explosivo.
- Las víctimas:
- Fallecido: Eldis Leyva Nieves, recluta de 19 años (cumpliría 20 en enero de 2025). Sufrió lesiones catastróficas, incluyendo la ruptura de la columna vertebral y daños internos masivos. Falleció en el quirófano la tarde del viernes.
- Herido: El Capitán Eduardo Maturel García, del Regimiento de Artillería, quien permaneció bajo observación médica.
- Traslado y sepelio: El cuerpo de Eldis fue trasladado de madrugada a su localidad de origen en el municipio Guamá, Santiago de Cuba. El velatorio se realizó en dos partes, esperando la llegada de su padre desde Venezuela. Fue enterrado con honores militares en el cementerio de Ocujal del Turquino.
Los grandes interrogantes y el hermetismo:
- Causas técnicas: Fuentes consultadas señalan la posibilidad de fallas en las condiciones técnicas del campo de tiro o del material utilizado, como factor desencadenante de la explosión.
- Protocolos de seguridad: Se desconoce si se siguieron todos los procedimientos de seguridad estándar durante el ejercicio con material explosivo.
- Silencio oficial absoluto: Pese a la gravedad del hecho —la muerte de un ciudadano cumpliendo un servicio obligatorio—, ningún medio de comunicación estatal ha reportado el incidente. Tampoco ha habido un comunicado de las Fuerzas Armadas o el Ministerio del Interior explicando las circunstancias.
- Control durante el duelo: Testimonios indican que el velorio y el entierro estuvieron marcados por una «fuerte organización militar» y limitaciones de comunicación en la zona, dificultando que la comunidad circundante tuviera acceso pleno a la información.
El dolor de una familia en la incertidumbre:
Más allá de los honores fúnebres, la familia de Eldis Leyva se encuentra en un limbo de dolor agravado por la falta de transparencia. No tienen una versión oficial y completa de cómo y por qué murió su hijo. Su exigencia, compartida por muchos en la comunidad, es clara: que se investigue a fondo, se esclarezcan las causas exactas y se determinen las responsabilidades que correspondan.
Un patrón preocupante:
Este caso no es aislado en su opacidad. Refleja una tendencia recurrente a manejar con secreto los accidentes o incidentes graves que ocurren dentro de instituciones cerradas como las militares, dejando a las familias y a la sociedad civil sin el derecho fundamental a saber qué pasó y qué se hará para evitar que se repita.














