Nicolás Maduro Guerra relata que su padre, detenido en Nueva York, afirma que no pudieron vencerlo «por ninguna vía» y urge a la unidad chavista en torno a Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello para «conservar el poder».
Desde su celda en una prisión estadounidense, el expresidente venezolano Nicolás Maduro envió un mensaje de resistencia y desafío, asegurando que sus captores «no pudieron vencerlo por ninguna vía» y que tuvieron que recurrir a una «fuerza desproporcionada» para detenerlo. El mensaje fue transmitido este sábado por su hijo, el diputado Nicolás Ernesto Maduro Guerra («Nicolasito»), durante un acto del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en Caracas, en un claro intento por levantar la moral de la base chavista tras la operación militar que terminó con el arresto del mandatario.
«Dijo que no estemos tristes, que estamos bien; somos unos luchadores. Él está fuerte, no pudieron vencerlo por ninguna vía», relató Maduro Guerra, afirmando haber recibido las palabras de su padre a través de sus abogados. Según la transmisión, Maduro declaró: «Yo soy un luchador, un hombre que no pudieron vencer por ninguna vía, tuvieron que usar una fuerza desproporcionada, pero no me vencieron». El expresidente habría añadido un llamado a «conservar la vida, conservar el poder, conservar la revolución» y a avanzar para «mantener viva la democracia venezolana».
El joven diputado, visiblemente emocionado, utilizó la ocasión para hacer un llamado a la unidad y la lealtad inquebrantable dentro del chavismo, dirigiendo esa cohesión hacia figuras clave del régimen que permanecen en libertad. «La fortaleza del chavismo está en la unidad y, pase lo que pase, hay que mantener la unidad entre nosotros, y la confianza: confianza en él [Nicolás Maduro], confianza en Jorge [Rodríguez], y confianza en Diosdado [Cabello]», expresó Maduro Guerra.
Este mensaje busca reforzar la narrativa oficial de que el chavismo sigue «sólido y unido» y no «quebrado», pese al golpe que significó la captura de su máximo líder. La estrategia parece ser consolidar un mando colectivo interino, encabezado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, y el poderoso dirigente Diosdado Cabello, mientras se mantiene la figura de Maduro como símbolo de resistencia.
En línea con esto, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ratificó durante una visita a Petare que su cargo es solo temporal. «Aquí no hay duda, aquí manda el pueblo venezolano. Yo tengo la responsabilidad de encargarme mientras logramos la libertad del presidente Maduro», afirmó, subrayando que la meta central del gobierno interino es lograr la liberación del expresidente.
Resumen: Nicolás Maduro, desde una prisión en Nueva York, hizo llegar un mensaje a través de su hijo en el que se declara un luchador invicto y urge al chavismo a mantenerse unido en torno a Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello para «conservar el poder» y la revolución, mientras la presidenta encargada Delcy Rodríguez reafirma que su mandato es provisional hasta lograr la libertad del expresidente.
Nota: La transmisión de este mensaje desde la cárcel funciona como un potente instrumento político para contener la desmoralización dentro del chavismo, proyectando una imagen de fortaleza inquebrantable y transfiriendo simbólicamente el liderazgo a una troika conformada por los Maduro (desde la prisión), Rodríguez (desde la presidencia interina) y Cabello (desde la estructura partidista), en un esfuerzo por garantizar la continuidad del proyecto bolivariano frente a la presión externa sin precedentes.














