El presidente venezolano denuncia una «amenaza» de invasión y un «asalto pirata» durante la cumbre por el aniversario del bloque regional.
En el marco de la XXV Cumbre de la Alianza Bolivariana de los Pueblos para Nuestra América (ALBA), celebrada por su 21º aniversario, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, hizo un llamado a los países miembros para construir una «resistencia unida, popular y prolongada». Esta propuesta surge ante el despliegue militar que Estados Unidos mantiene en el Caribe, justificado como una operación contra el narcotráfico, pero que Caracas interpreta como una amenaza directa para propiciar un cambio de gobierno.
Durante su intervención, transmitida por Venezolana de Televisión (VTV), Maduro instó a combinar dicha resistencia con «la ofensiva permanente de construcción de bases sólidas en una economía conjunta, común, cooperativa, de beneficio mutuo». El mandatario aseguró que, durante 25 semanas, Venezuela ha enfrentado «agresión, terrorismo psicológico y amenaza militar» por parte de Estados Unidos cerca de sus aguas, lo que ha obligado a ajustar el sistema de defensa nacional inspirado en los antepasados indígenas y en figuras independentistas como Simón Bolívar.
Principales denuncias y contextos señalados por Maduro:
- Presencia militar de EE.UU.: Calificada como una «amenaza» que busca desestabilizar al gobierno legítimo.
- Confiscación de buque petrolero: Denunciada como un «asalto pirata y secuestro» que representa la «ruptura total de las vías legales y diplomáticas de convivencia».
- Nuevo proyecto colonizador: Maduro afirmó que, 21 años después de la fundación del ALBA, se pretende imponer un nuevo proyecto colonizador no solo contra América, sino «contra el mundo entero». Frente a esto, aseguró: «por América Latina y el Caribe, el proyecto colonizador no pasará».
- Movilización militar venezolana: En respuesta a la amenaza percibida, Venezuela mantiene una movilización militar permanente en todo su territorio.
El gobierno de Estados Unidos, que no reconoce la legitimidad de Maduro y lo acusa de liderar el llamado «Cartel de los Soles», sostiene que su despliegue en la región tiene como objetivo combatir el tráfico de drogas. Sin embargo, análisis de expertos, como los del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), señalan que este despliegue aeronaval es el más grande realizado por EE.UU. desde la primera Guerra del Golfo Pérsico (1990-1991), lo que intensifica la tensión en la región.
Resumen: En la cumbre del ALBA, Nicolás Maduro propuso una estrategia de resistencia conjunta y construcción económica cooperativa frente a lo que considera una amenaza militar y un «nuevo colonialismo» por parte de Estados Unidos, evidenciada por su despliegue en el Caribe y la confiscación de un buque venezolano.
Nota: La retórica de Maduro refuerza la narrativa de soberanía y resistencia antiimperialista del bloque ALBA, mientras la tensión con Washington continúa escalando, con visiones diametralmente opuestas sobre las acciones militares estadounidenses en la región.














