Denia de la Caridad Rondón Méndez, con dos hijos pequeños, vive entre escombros y riesgos en Calzada del Cerro #1365 tras un derrumbe fatal; acusa a técnicos y constructores estatales de paralizar la reparación prometida y desentenderse de su caso.
Una madre soltera, Denia de la Caridad Rondón Méndez, ha hecho público un desgarrador relato de abandono institucional tras una tragedia que destrozó su vivienda, cobró la vida de una vecina y ahora la mantiene a ella y a sus hijos pequeños en una situación de peligro constante. Su denuncia detalla una cadena de promesas incumplidas, desidia y una obra de reparación estatal paralizada en la Calzada del Cerro #1365.



El origen del drama se remonta a la madrugada (alrededor de las 2:00 AM) del 18 o 20 de junio de 2024. Según su testimonio, se desprendió la pared del último cuarto con barbacoa de su vivienda, junto a una tubería, provocando un derrumbe que afectó hasta el puntal alto de la casa. La tragedia fue doble: el colapso causó el fallecimiento de una vecina que se encontraba durmiendo, mientras que su esposo e hijos resultaron lesionados.



🔍 Cronología de la Denuncia y el Abandono:



- Respuesta Inicial y Doble Rasero: Tras el accidente, una MiPyme de construcción abasteció y reparó completamente la casa de la familia vecina afectada. La misma MiPyme subió a evaluar la vivienda de Denia, donde ya había trabajadores estatales haciendo labores de demolición y retiro de escombros. Se comprometieron a empezar las reparaciones en diciembre de 2024.
- Retirada Súbita y Primera Negativa: El tiempo pasó y la obra no comenzó. La MiPyme fue retirada del caso sin explicación clara para Denia, y una «señora jefa» le comunicó que no iban a arreglar su casa.
- Nuevas Esperanzas y Nuevo Fracaso: Un técnico municipal llamado Javier (a quien Denia acusa de no hacer «nada prácticamente») envió a un jefe de obra llamado Michael. Este midió la casa, solicitó materiales y, supuestamente, comenzó a trabajar. Testimonios de vecinos recogidos por Denia indican que los trabajadores sacaban materiales de su casa.
- Obra Paralizada y Excusas Infinitas: Los trabajadores solo colocaron algunos palos, cosieron algunas paredes y pusieron algunas tejas. Luego, la obra se detuvo por completo, dejando la casa inhabitable y llena de escombros. Denia afirma haber escrito «mil veces» al técnico Javier y al jefe Michael para que retiraran los escombros y reanudaran el trabajo, recibiendo solo «mil excusas» que nunca se cumplieron.
- Presupuesto y Sospechas: La denunciante señala que se había cobrado más presupuesto del necesario para arreglar su vivienda, pero la obra sigue paralizada.

Tecnico






Situación Actual y Desesperación: Denia Rondón vive en condiciones inhumanas y de alto riesgo. Por seguridad, ha tenido que enviar a sus dos hijos –una niña de 12 años y un niño de 1 año– a casa de sus padres, separándose de ellos. Ella permanece en la vivienda semidestruida, expuesta a las lluvias y al peligro de nuevos derrumbes. Con ayuda de vecinos, ha logrado botar algunos escombros y conectar electricidad precaria solo en la sala. El balcón y el cuarto del derrumbe están en pésimo estado. «Mi vida peligra pero de aquí no me muevo hasta que no resuelvan el arreglo», declara con firmeza.


Su clamor es claro: busca ayuda para que las autoridades competentes (Gobierno Municipal del Cerro, la Dirección Provincial de la Vivienda en La Habana, o la contraloría) exijan responsabilidades, investiguen el manejo del presupuesto y sobre todo, terminen de reparar su vivienda para que pueda reunirse con sus hijos y vivir con decencia y seguridad.
Resumen: Una mujer del Cerro, víctima de un derrumbe fatal que mató a su vecina, denuncia el abandono absoluto por parte de los funcionarios y constructores estatales encargados de reparar su casa. Tras un inicio de obras mínimo y lleno de irregularidades, la reparación está paralizada, dejándola viviendo entre escombros, separada de sus hijos y en peligro constante, mientras las autoridades se desentienden.
Nota: Esta denuncia, con nombre, apellidos y dirección, expone una grave falla en la respuesta estatal ante una emergencia habitacional con resultado de muerte. La descoordinación, la opacidad en el uso de recursos y la desidia administrativa están teniendo un costo humano insostenible para una familia ya devastada por la tragedia. Es un caso que exige una investigación urgente y una solución inmediata.














