Una ola de testimonios ciudadanos revela la cruda realidad de los cortes eléctricos en toda la isla, con provincias que sobrepasan las 20, 30 e incluso 40 horas sin servicio.
Introducción
Tras la publicación de una nota sobre un apagón de 5 horas en La Habana, cientos de cubanos han alzado su voz para dejar claro que la crisis eléctrica en Cuba es mucho más profunda, extensa y dolorosa de lo que un solo reporte puede reflejar. Desde Pinar del Río hasta Santiago de Cuba, los testimonios coinciden: los cortes superan con creces unas pocas horas, afectan la salud, la economía y la vida cotidiana, y evidencian una crisis nacional que no distingue entre regiones, aunque sí intensidad.
Testimonios que Desmienten la “Brevedad”
- Provincias con cortes extremos:
- Pinar del Río: “Más de 30 horas sin corriente, y vamos por más”, escribe Hiran Valdés.
- Ciego de Ávila: Nayelin Rodríguez reporta 15 horas o más.
- Cienfuegos: Ociel León asegura: “Llevamos 42 horas seguidas”.
- San Luis, Santiago de Cuba: Elizabet González afirma: “20 días sin corriente”.
- La Habana no se salva:
- Aunque algunos habaneros recibieron el reporte de “5 horas” con escepticismo —“¿5 horas? ¡Ja!”, comenta Yuya Alonso—, otros detallan situaciones igual de graves:
- Guanabacoa: “De 2 de la tarde a 10 de la noche, y luego de 1 a 3:40 am”, relata Gretchen Herrera.
- Santos Suárez: Marbelys Núñez describe: “Ayer la quitaron a las 2 pm y la pusieron a las 10:30 pm; hoy desde las 3 am, sin regresar”.
- Arroyo Naranjo: Antonio Rasmier Marrero cuenta casi 20 horas sin electricidad, con violación constante de los horarios anunciados.
- Aunque algunos habaneros recibieron el reporte de “5 horas” con escepticismo —“¿5 horas? ¡Ja!”, comenta Yuya Alonso—, otros detallan situaciones igual de graves:
El Impacto Real: Más que Oscuridad
Los apagones prolongados tienen consecuencias que van más allá de la incomodidad:
- Salud: Pacientes con equipos médicos en riesgo; estrés y ansiedad en aumento.
- Alimentación: Sin refrigeración, pérdida de alimentos y medicamentos.
- Seguridad: Calles oscuras, incremento de la sensación de vulnerabilidad.
- Economía familiar: Negocios cerrados, productos echados a perder.
- Conectividad: Sin red móvil ni internet, el aislamiento se agudiza.
La Queja Unánime: “No Es Vida”
- Frustración acumulada:
- “Esto no es vida”, escribe Suni Mayor desde Guanabacoa.
- “Uno se siente mal 💔 y a ellos no les importa”, lamenta Nilda León desde Lawton.
- “Es demasiado, estamos enfermos”, reclama Amelia Armenteros, quien también sufre desabastecimiento de gas.
- Descontento con la distribución desigual:
- Madelin Carvajal, desde Marianao, observa: “Todo 25, Palacio de las Convenciones y el hospital militar prendidos… pero para el cubano de pie solo hay miseria”.
Un Llamado a la Solidaridad Nacional
Varios comentaristas piden no minimizar el sufrimiento ajeno:
- Ansel Barroso aclara: “La gente de provincia ve esto y se lo cree, y dicen que no nos quejemos… pero si en La Habana son 5 horas, en el interior son 20”.
- Any Castellanos cuestiona: “¿Acaso por no vivir en la capital no tienen derecho a varias horas con fluido eléctrico?”.
Conclusión
Los cortes eléctricos en Cuba no son un problema aislado ni de una sola provincia. Son el reflejo de una crisis estructural que afecta a todos, aunque con distinta intensidad. La Habana no es la excepción, y sus habitantes también enfrentan jornadas agotadoras sin electricidad. Pero hoy, más que competir por quién sufre más, es momento de escuchar todas las voces, unirlas y entender que esta es una lucha compartida.
Nota final:
Disculpa, La Habana. Es raro que se vaya, y fue una noticia reciente. Con este artículo, nos redimimos e intentamos escuchar todas sus voces. Porque en la oscuridad, lo único que no puede apagarse es la verdad.














