Denuncia anónima expone crisis humanitaria: Policlínico y Hogar Materno en apagón, mientras la «Villa Ríos» tiene circuito especial para asesores vietnamitas. Población exige explicaciones.
Una denuncia anónima y urgente desde el municipio de Yara, en la provincia de Granma, revela una situación crítica e inhumana: mientras la población sufre cortes de electricidad de 15, 18 y hasta 24 horas en plena crisis sanitaria, las autoridades han adaptado un circuito eléctrico especial con suministro permanente para una zona específica: la Villa Ríos (conocida como «La Playita»), destinada a alojar de manera permanente a los especialistas vietnamitas del proyecto de asesoría para el cultivo del arroz.
El escándalo salta al contrastar esta realidad: a escasos metros de esta villa con electricidad garantizada, se encuentran el Policlínico Municipal y un Hogar Materno, cuyas salas de terapia intensiva y servicios médicos básicos se ven obligados a funcionar, o a colapsar, en medio de prolongados apagones. La denuncia es clara: «Se evidencia la prioridad extranjera en vez de la atención médica».
Los puntos críticos de la denuncia:
- Crisis humanitaria en salud pública: Los cortes prolongados de electricidad en instalaciones médicas ponen en peligro vidas. Equipos de terapia, refrigeración de medicamentos e insumos, y la atención básica se ven severamente comprometidos. Esto no es una molestia; es una violación del derecho a la salud.
- Discriminación energética flagrante: La creación de un «circuito especial» para extranjeros, mientras los ciudadanos cubanos –incluidos los más vulnerables en centros de salud– carecen del servicio, es un acto de discriminación institucional y una grave falta de ética gubernamental. La pregunta de la población es lógica y contundente: «¿Por qué no instalar paneles solares para los vietnamitas en vez de dividir y privar a la población?».
- Sospecha de beneficio propio y corrupción: La denuncia va más allá y señala un posible móvil corrupto: «Muchos alegan que es para beneficiarse las viviendas de algunos dirigentes políticos y gubernamentales del municipio, ya que las líneas pasan por sus casas». Esto sugeriría que el circuito especial no solo beneficia a los asesores extranjeros, sino que sirve de «coladera» para garantizar electricidad a la élite local, usando el proyecto binacional como excusa.
Exigencia a las autoridades municipales y provinciales:
La población de Yara, según la denuncia, está irritada e inconforme. Por ello, se exige de manera urgente y pública:
- A la Dirección del Gobierno y del Partido en Yara y Granma, y a la Empresa Eléctrica provincial, que RINDAN CUENTAS de manera inmediata y transparente sobre la existencia y justificación técnica de este «circuito especial».
- Que se PRIORICE DE FORMA INMEDIATA Y ABSOLUTA el suministro eléctrico estable a todos los centros de salud, hospitales y hogares maternos del municipio, por encima de cualquier otro interés.
- Que se INVESTIGUE la ruta del circuito especial y se haga pública la lista de todas las viviendas y instalaciones conectadas a él, para despejar las acusaciones de nepotismo y tráfico de influencias.
- Que se ELABORE Y PUBLIQUE UN PLAN DE CONTINGENCIA ENERGÉTICA real para la población, con horarios claros y soluciones tangibles, no promesas.
Resumen: Yara vive un apartheid energético. Los asesores vietnamitas y presuntamente los dirigentes locales tienen luz 24/7, mientras el policlínico y el pueblo sufren apagones de hasta un día. Esto no es mala gestión; es una decisión política que privilegia a extranjeros y burócratas sobre la vida y la salud de los cubanos.
Nota: Esta situación es intolerable. Ningún proyecto de desarrollo, por loable que sea, puede construirse sobre el sufrimiento y el riesgo de la población local. Exigimos que la electricidad, un servicio vital, deje de ser un privilegio para unos pocos y se convierta en un derecho garantizado para todos, empezando por los más necesitados en los centros de salud. El silencio de las autoridades será interpretado como complicidad con esta injusticia.














