Denuncia anónima señala red interna, traslado de recursos y enriquecimiento súbito de implicados. Vecinos y trabajadores afirman haber sido testigos del movimiento irregular del producto.
Una red de desvío de recursos dentro de la Fábrica de Conservas Yara está bajo escrutinio tras una denuncia que detalla la salida irregular de 16 tanques de puré de tomate, propiedad de la entidad estatal. Según la información recogida, el producto habría sido retirado de las instalaciones por la puerta principal en un operativo que involucró a trabajadores de la propia planta, lo que apunta a una posible estructura de complicidades internas.



El caso salió a la luz gracias a la observación de vecinos de la zona, quienes reportaron movimientos inusuales en el horario y la forma de salida de los tanques. Sus alertas fueron el primer indicio que activó la atención sobre lo que podría ser un esquema de sustracción y comercialización ilegal de alimentos producidos por el estado. A partir de estas primeras advertencias, se comenzaron a recopilar testimonios que vinculan a varios empleados con los hechos.
Hechos y personas señaladas en la investigación preliminar:
- Producto sustraído: 16 tanques llenos de puré de tomate.
- Punto de salida: Puerta principal de la fábrica, fuera de los canales regulares de despacho.
- Empleados presuntamente involucrados en el movimiento físico:
- Eduardo Cubeñas, custodio.
- Duniesky García Pérez, operador de montacargas.
- Destino y ganancias: El puré habría sido vendido en el mercado informal. Se menciona que Raciel Peláez, vinculado a la operación, se encuentra actualmente en Brasil.
- Indicio de enriquecimiento: Ramón Sellera Vázquez, almacenero de la fábrica, adquirió una moto nueva en un período cercano a los hechos, lo que ha generado interrogantes sobre el origen de los recursos para la compra.
- Contexto administrativo: Hasta el momento no se ha informado de investigaciones formales o sanciones por parte de la dirección de la fábrica o de las autoridades superiores, a pesar de que el caso es conocido internamente.

El desvío no solo representa una pérdida económica para la industria estatal, sino que ocurre en un sector estratégico como el alimentario. La aparente facilidad con que se realizó el movimiento sugiere fallas en los controles internos y posibles niveles de permisividad dentro de la estructura de la empresa. La compra de bienes de valor por parte de un empleado involucrado en las sospechas añade una capa de gravedad a las acusaciones, que ahora requieren una investigación profunda y transparente para determinar responsabilidades y recuperar lo sustraído.
Nota: La oportuna intervención de los vecinos, atentos a las actividades inusuales en su comunidad, fue fundamental para poner al descubierto este caso. Su colaboración destaca el papel de la vigilancia ciudadana en la protección de los recursos públicos.














