Decenas de personas, incluidos trabajadores de Salud y Educación, quedaron sin poder cobrar su salario tras falla eléctrica; denuncian abandono de autoridades locales y prioridad a la venta de combustibles en el mercado negro.
Un nuevo episodio de desatención y burocracia despertó la ira de la población de Yara, en la provincia de Granma, este Viernes. Decenas de personas, entre ellas maestros, médicos y jubilados, amanecieron formadas frente a la sucursal del Banco de Crédito y Comercio (BANDEC) ubicada en la Carretera Central, con la esperanza de poder retirar sus magros salarios o pensiones al inicio del mes. Sin embargo, un apagón frustró la jornada y desató un conflicto que evidenció la profunda desconexión entre las autoridades y la ciudadanía.
Según una denuncia anónima compartida con este medio, ante la desesperación de la gente, el director de la entidad bancaria salió a dar explicaciones. Su respuesta, lejos de apaciguar los ánimos, exacerbó la indignación. De manera «déspota», según los testigos, el funcionario declaró que el corte eléctrico «no es problema suyo» y que las quejas debían dirigirse «al PCC y al Gobierno». Para colmo, anunció que la sucursal solo operaría hasta el mediodía del día siguiente, dejando «desprotegido a un pueblo» y en especial a los sectores de la Salud y la Educación, quienes debían conformarse con «horas de espera para sacar el dinero de un mes y que no les alcanza».
Lo más grave, según la denuncia, fue la total ausencia de las autoridades políticas locales. Los afectados se quejaron directamente al Gobierno Municipal y al Comité del Partido Comunista (PCC), pero «nadie se presentó allí a ayudar o a acompañar y resolver la situación». Al consultar con el intendente municipal, Lázaro Gómez, este habría respondido con frialdad que «así está establecido», mostrando, según el denunciante, que «a él y a su equipo de trabajo no les preocupa» porque, gracias a «negocios turbios» como la «venta de gasolina» y «autorizos de mercancía», «siempre tienen efectivo».
Lista de los hechos denunciados:
- Falla del servicio: Apagón que impide el funcionamiento del banco en día de cobro masivo.
- Respuesta institucional deficiente: Director bancario se deslinda del problema y refiere a los clientes al Partido y al Gobierno.
- Horario restrictivo: Anuncio de un cierre anticipado al mediodía siguiente, agravando la crisis.
- Abandono político: Ninguna autoridad municipal (Gobierno o PCC) acude a mediar o buscar una solución para la población.
- Doble moral de funcionarios: Se acusa al intendente de enriquecerse con negocios ilegales (venta de combustible) mientras el pueblo sufre la escasez.
- Falta de soluciones básicas: Crítica a la incapacidad de garantizar un generador eléctrico con gasolina para el banco, prefiriendo vender el combustible a precios elevados.
Cita de la denuncia sobre las autoridades: «Según la denunciante Lázaro Gómez Intendente del municipio dijo que es así como está establecido, por supuesto que a él y a su equipo de trabajo no les preocupa, porque con negocios turbios, venta de gasolina… siempre tienen efectivos, el pueblo que se la averigüe como pueda».
Resumen ejecutivo: Un apagón en Yara dejó sin funcionar el banco en día de pago, provocando largas colas y desesperación. El director del BANDEC negó responsabilidad y las autoridades municipales no acudieron, mientras se denuncia que funcionarios locales priorizan la venta ilegal de gasolina sobre solucionar los problemas básicos de la población.
Nota: El incidente se produce en vísperas de una «Feria de fin de año», donde se anunciaron «precios abusivos», dejando a los trabajadores, ya frustrados por no poder acceder a su dinero, frente a la imposibilidad de adquirir productos esenciales. La situación es descrita por el denunciante como un síntoma de un «estado fallido» donde prevalece la «falta de sensibilidad».














