Un mensaje anónimo, crudo y sin filtros, refleja el malestar de un sector de habaneros que se siente desplazado en su propia ciudad, acusando a migrantes internos de acaparar empleos con redes de favoritismo y hasta «títulos falsos».
Una Denuncia Anónima Recibida en LMS la cual no es un informe oficial. No tiene datos del INE. No cita a un sociólogo. Es un mensaje directo, lanzado al vacío digital como un grito de frustración, que encapsula un sentimiento creciente y doloroso en las calles de la capital cubana. La denuncia, ortodoxa en su forma pero profundamente tradicional en su contenido, llega así: «hablen de los orientales metidos en la habana, se han adueñado de todo, eres habanero BUSCAS trabajo y no te lo dan, el desempleo es alto en la Habana, solo se dan empleo entre ellos, y con títulos falsos».
Este breve texto, recibido de forma anónima, funciona como un termómetro social que mide una fiebre alta de resentimiento y percepción de injusticia. Trasciende el simple comentario xenófobo para señalar tres crisis entrelazadas:
- Una Crisis de Empleo Devastadora: Reconoce el hecho incontrovertible de que «el desempleo es alto en La Habana». La escasez crónica de puestos de trabajo dignos convierte la búsqueda laboral en una lucha despiadada.
- La Percepción de un «Capitalismo de Amiguetes» Interno: Acusa la formación de redes cerradas de contratación («solo se dan empleo entre ellos») que excluyen a los locales. Esto refleja la idea de que en un Estado que formalmente controla la economía, los puestos se distribuyen mediante lealtades personales, familiares o regionales, no por mérito.
- La Desconfianza en las Credenciales: La mención a los «títulos falsos» amplía la acusación más allá del favoritismo, sugiriendo un sistema corrupto donde se falsean las credenciales para acceder a posiciones.
¿Quiénes son «los orientales»? En el imaginario popular habanero, el término suele agrupar a migrantes de las provincias orientales (Santiago de Cuba, Granma, Holguín, Guantánamo) que, históricamente, han llegado a la capital en busca de mejores oportunidades. El mensaje los pinta no como compañeros de penurias, sino como un grupo cohesionado que ha logrado capturar recursos escasos (empleos) en perjuicio de la población nativa.
Lista de los Conflictos Sociales que Evidencia el Mensaje:
- Competencia por Recursos Escasísimos: Empleo, vivienda, oportunidades.
- Fractura Interna: Surgimiento de un «nosotros» (habaneros) vs. «ellos» (orientales).
- Descrédito de los Mecanismos Formales: Se asume que el empleo no se gana por capacidad, sino por palanca y, potencialmente, fraude.
- Crisis de la Narrativa de Unidad: El mensaje contradice frontalmente el discurso oficial de hermandad nacional frente a las dificultades.
Cita del Mensaje Anónimo (textual): «eres habanero BUSCAS trabajo y no te lo dan… solo se dan empleo entre ellos, y con títulos falsos».
Resumen: Un grito anónimo desde La Habana denuncia no a un corrupto con nombre, sino a un fenómeno social: la percepción de que migrantes de oriente, mediante redes de favoritismo y posible fraude, están acaparando los escasos empleos de la capital, dejando a los habaneros nativos en una situación de desventaja y frustración creciente.
Nota: Más que una denuncia verificable contra individuos, este mensaje es un síntoma. Es la señal de que la profunda crisis económica está generando tensiones sociales internas, donde la solidaridad se resquebraja y se buscan chivos expiatorios. Ignorarlo sería omitir un fragmento crucial del malestar real que habita en la ciudad. La pregunta que deja flotando es incómoda: ¿es esto solo un prejuicio, o es el reflejo de un verdadero mecanismo de exclusión laboral basado en el origen y las conexiones?













