Un alerta anónima advierte que, tras ser notificados de una inspección, los administradores están «buscando facturas inexistentes», firmando documentos falsos y reponiendo productos robados para reducir la cuantía de las estafas.
Una denuncia interna de origen anónimo ha levantado una grave alerta sobre los preparativos irregulares que estarían realizando directivos de la Empresa de Conservas y Vegetales de Yara y su similar en Camagüey, ante una auditoría nacional programada para el 18 del mes en curso. Según el documento, tras recibir un aviso de la Dirección Nacional, los administradores de estas empresas estatales están enfrascados en una carrera por ocultar o minimizar desvíos de recursos, estafas y apropiaciones indebidas que, según la fuente, son prácticas comunes.
El texto denuncia que los directivos «están tratando de buscar modelos de salidas almacén autorizadas y la están firmando y buscando facturas inexistentes», además de «reponiendo productos que proceden de las Mipimes» para que las irregularidades aparezcan con un monto menor ante los auditores. También se menciona la creación de «tarjetas de firmas en Recursos Humanos que nunca firman porque no trabajan los directivos», en un intento por simular una gestión administrativa normal.
La denuncia se vuelve más específica al referirse a la empresa de Camagüey, donde se señala la desaparición de tanques de Vita Nuova y la paralización de la producción de mayonesa. Según la fuente, el administrador se apropia de cajas de huevo y aceite para venderlas a Mipimes (micro, pequeñas y medianas empresas) a precios exagerados, un desvío que tendría un impacto directo en la comunidad: «Por eso en los círculos Infantiles, ni en el hospital pediátrico hay para la merienda de los niños».
Además, se acusa a la dirección de un claro favoritismo y uso indebido de recursos estatales: las cinco motorinas que llegaron a la empresa «todas fueron para los jefes y ya ellos tenían». Cuando hay auditorías, la Directora orienta al administrador que les dé «esmerada atención», llevándolos a una «finca y al negocio de VIP del Jefe de producción». El denunciante también señala una práctica coercitiva: a los trabajadores que no asisten a «desfiles o marchas» oficiales, «les descuentan el día».
Resumen: Una denuncia anónima alerta que los directivos de las empresas de conservas de Yara y Camagüey, al ser notificados de una auditoría nacional para el día 18, están fabricando documentos falsos, reponiendo productos desviados y creando registros laborales ficticios para encubrir presuntas estafas, desvíos de alimentos y abusos de poder, perjudicando incluso la alimentación infantil en instituciones públicas.
Nota: Esta acusación, de confirmarse, expondría no solo la corrupción a nivel de empresa estatal, sino la existencia de un sistema de aviso previo que permite a los implicados «maquillar» sus cuentas, haciendo ineficaces los mecanismos de control y perpetuando el desvío de recursos que deberían destinarse a la población, en un ciclo perverso de impunidad y simulación.














