Denunciado como el operador clave de la cúpula, este coordinador controla empresas, desvía recursos, fabrica culpables y articula campañas de difamación contra quien se le oponga.
En el corazón de la red de corrupción que opera en el Gobierno Provincial de La Habana, una figura emerge con un poder discreto pero absoluto sobre el sector más crítico en una ciudad en ruinas: la construcción. Se trata de Naman Morales Musalet, coordinador del área y descrito en una extensa denuncia interna como el “Capo del Cemento en La Habana”.
Morales es presentado como el hombre de máxima confianza, “la mano derecha” de la gobernadora Yanet Hernández y del primer secretario del PCC, Libán Izquierdo. Sin embargo, su verdadero rol, según los denunciantes, es el de un “simulador profesional” y un “agente infiltrando” del propio Departamento de Investigaciones (DTI), que utiliza su doble posición para tejer una red de control, extorsión y desvío de recursos a una escala millonaria.
El Arquitecto del Caos Controlado
Lejos de resolver la aguda crisis de vivienda, la denuncia acusa a Morales de haberla profundizado y “acomodado a sus intereses” desde que asumió su cargo. Su primera gran víctima fue la institucionalidad: provocó la renuncia del entonces director provincial de Vivienda, “un hombre organizado y preparado”, tras constantes confrontaciones. Posteriormente, Morales alegó que “los trabajadores de Vivienda eran los responsables de todos los problemas”, desplazando así las culpas.
Su método de gobierno es el control férreo. Tiene “bajo su poder” todas las empresas estatales constructoras y aseguradoras de la capital (el Grupo GECAL y sus dependencias). Desde allí, en complicidad con oficiales corruptos del DTI, “potencia a unas sobre otras con recursos provenientes del Ministerio de la Construcción” no por planificación estatal, sino “según sus conveniencias” y “interés personal”.
La Fábrica de Culpables: Anónimos, Cárcel y Difamación
El documento revela un modus operandi siniestro para eliminar a cualquier directivo o funcionario que no se pliegue a sus designios. Naman Morales, junto a los oficiales del DTI Alfonso y Rondón, son señalados como los “artífices de articular anónimos y denuncias en redes sociales” contra sus blancos.
El proceso, según la denuncia, es el siguiente:
- Fabricación del delito: Se articulan denuncias anónimas o se les “fabrican pruebas”.
- Acoso institucional: Se aplica una batería de medidas de “coacción, descredito y presión”.
- Intervención “legal”: Si el directivo no cede, se orquesta una inspección amañada.
- Destrucción de la carrera: El objetivo final es meterlo preso con cargos inventados o aplicarle una “medida cautelar” que se prolonga indefinidamente, impidiendo su retorno al cargo. “Y ya lograron su objetivo”, sentencia el texto.
El Puente con la Corrupción Armada: El DTI
La clave del poder de Morales es su vinculación orgánica con el órgano que debería perseguir sus actos: el DTI. Es descrito como “informante” de los oficiales Yohanny Alfonso García y Yeinel Rondo Arias. Esta triada (Naman-Alfonso-Rondón) opera en simbiosis: los oficiales le brindan protección e inteligencia, y él, a través de su autoridad y de la directora del Grupo GECAL, Vilma Castro, les canaliza “dinero fruto de la corrupción y venta de materiales de la construcción ilegalmente”.
El documento es contundente: “Desde años le ha resuelto todos los problemas económicos y constructivos al TC Alfonso y Rondo, y desde hace un tiempo a la gobernadora”.
Lista de Funciones y Acusaciones contra Naman Morales:
- Operador Principal: Ejecuta los intereses de la cúpula (Yanet y Libán) en el sector estratégico de la construcción.
- Controlador de Recursos: Decide discrecionalmente la distribución de cemento, materiales y financiamiento entre empresas estatales.
- Ingeniero de la Persecución: Diseña y ejecuta campañas de difamación y encarcelamiento contra rivales o testigos incómodos.
- Enlace Corrupto: Es el puente financiero y logístico entre el poder político y los órganos de control corruptos (DTI).
- Responsable del Colapso: Su gestión es señalada como la causante directa del agravamiento de la crisis de vivienda en La Habana.
Cita textual de la denuncia: “Naman, Alfonzo y Rondon son los artífices de articular anónimos, denuncias en redes sociales cuando quieren quitar a un directivo que no les conviene… luego le fabrican pruebas y todas las demás cosas que ustedes conocen (coacción, descredito, presión) al punto incluso… lo meten preso”.
Acto 1: Denuncia Explosiva en Serie: La Pareja en el Poder – Gobernadora y Primer Secretario del PCC, eje de una red de corrupción en La Habana | Acto 1
Resumen: Naman Morales, coordinador de construcciones de La Habana, es denunciado como el cerebro operativo de la corrupción en el sector. Acusado de controlar empresas, desviar recursos, fabricar causas judiciales y trabajar codo a codo con los órganos de control corruptos, es señalado como el responsable de transformar la política de vivienda en un instrumento de poder y enriquecimiento ilícito.
Nota: La figura de Morales demuestra cómo la corrupción, en este esquema denunciado, no es un acto aislado, sino un sistema. Su poder se sustenta en la combinación de una posición formal, el control de recursos escasos y una alianza criminal con los mismos entes que deberían fiscalizarlo. El siguiente eslabón de esta cadena son precisamente esos órganos de control.














