Un denunciante anónimo acusa al Director de Salud, Adrián Botello Almeida, y al Intendente Lázaro Gómez de desatender la crisis y priorizar negocios privados sobre el bienestar público.
Una denuncia anónima de alto impacto revela una situación de negligencia criminal en el municipio de Yara, provincia Granma. Según el testimonio recibido, una camioneta de fumigación del municipio de Guisa, vital para combatir brotes de dengue, chikungunya y oropouche, lleva más de una semana paralizada por la falta de apenas 25 litros de gasolina necesarios para mezclar con el insecticida. La inacción de las autoridades locales, a pesar de ser informadas, está exacerbando una crisis sanitaria que ya afecta a la población en medio de apagones y desabastecimiento.
La emergencia sanitaria ignorada
La provincia Granma enfrenta un brote severo de enfermedades transmitidas por mosquitos. La población sufre en un escenario sin medicamentos, con apagones prolongados que aumentan la vulnerabilidad a las picaduras. En este contexto, la fumigación no es un procedimiento rutinario, sino una medida de primera línea de defensa. La paralización de la única camioneta destinada a esta tarea constituye un abandono deliberado de la función pública.
El modus operandi de la negligencia
La denuncia detalla una cadena de omisiones y prioridades perversas:
- Falta de Combustible Crítico: El vehículo está inutilizable por la ausencia de 25 litros de gasolina. En un país donde el combustible es escaso pero existe cuota para instituciones estatales, su «falta» apunta a desvío o gestión corrupta.
- Desatención Deliberada del Director: El denunciante señala que el Director Municipal de Salud, Adrián Botello Almeida (también referido como Adrián Fonseca Almeida), ha sido visto en múltiples ocasiones y ha desatendido expresamente la solución del problema. Se alega que para él es «más importante la venta de helados en su negocio» que cumplir con sus funciones. Esto sugiere una grave falta de ética profesional y la posible dedicación de horas laborales a un negocio privado.
- Complicidad o Indiferencia de la Intendencia: Ante la inacción de Salud Pública, el problema fue escalado al Intendente Municipal, Lázaro Gómez. Según el denunciante, este «no ha dado respuesta», cerrando así el círculo de impunidad y abandono. La denuncia lo acusa directamente: «Lo único que le importa es lucrar».
La hipótesis del desvío y la doble moral
El texto de la denuncia no deja lugar a dudas sobre la presunta causa raíz: «Es mejor vender la gasolina para lucros personales que entregársela a Salud para el bienestar del pueblo». Este señalamiento describe un modus operandi típico de la corrupción administrativa cubana:
- Acaparamiento: La gasolina llega en una cuota institucional.
- Desvío: El funcionario o una red a su cargo desvía el recurso (en este caso, los 25 litros críticos) para su venta en el mercado negro, donde tiene un valor exponencialmente mayor.
- Simulación: Se simula una «falta de recursos» o «problema logístico» para justificar la inoperatividad, mientras el bien público se convierte en ganancia privada.
- Priorización del lucro: Mientras la población se enferma, el funcionario prioriza la gestión de su heladería y la venta ilegal de combustibles, actividades que sí le generan ingresos personales.
Consecuencias: Un pueblo entre la enfermedad y la indiferencia
El resultado de esta cadena de fracasos es desastroso:
- Propagación de Epidemias: Los mosquitos se reproducen sin control, expandiendo el dengue, chikungunya y oropouche.
- Sobrecarga del Sistema Sanitario: Más pacientes llegan a hospitales ya colapsados y sin medicamentos.
- Violación de Derechos: Se viola el derecho fundamental a la salud y a un medio ambiente sano.
- Crisis de Confianza: La denuncia refuerza la percepción de que «al gobierno y al PCC no le importa el pueblo», mostrando a dirigentes más interesados en el lucro personal que en el servicio público.
Un llamado urgente a la acción
Esta denuncia, respaldada con los nombres y fotos de los funcionarios implicados, es un grito de auxilio y una acusación formal. Exige una investigación inmediata de:
Làzaro Goʻmez Intendente del municipio

- La Fiscalía Provincial de Granma: Por presuntos delitos de malversación, negligencia en el desempeño de funciones y posible enriquecimiento ilícito.
- El Ministerio de Salud Pública (MINSAP): Para depurar responsabilidades administrativas y destituir a los funcionarios negligentes.
- La Contraloría Provincial: Para auditar el manejo de los recursos materiales (combustible, insecticidas) en la Dirección Municipal de Salud de Yara.
Adrian Fonseca Almeida Diretor de Salud

Mientras Adrian Botello atiende su heladería y Lázaro Gómez ignora las súplicas, el pueblo de Yara soporta noches oscuras llenas de mosquitos y enfermedades. Esta denuncia pone sobre la mesa la elección cínica de estos funcionarios: el lucro personal por sobre la vida de la gente.
Resumen: Una denuncia anónima revela que una camioneta de fumigación en Yara, Granma, lleva más de una semana inoperativa por falta de 25 litros de gasolina, agravando brotes de dengue y chikungunya. Se acusa al Director de Salud, Adrián Botello Almeida, de desatender la crisis para atender su negocio de helados, y al Intendente Lázaro Gómez de ignorar las quejas. Se alega un desvío del combustible para lucro personal.
Nota: Este caso es un microcosmos de la corrupción e ineptitud que agravan las crisis humanitarias en Cuba: funcionarios que convierten recursos de vida o muerte en mercancía de mercado negro, mientras la población queda expuesta a enfermedades y sin protección alguna por parte del Estado.














