Josué Rodríguez Pérez, con presuntos vínculos con Puentes de Amor, vive en limbo migratorio mientras su hermano padece cáncer terminal en Florida
La vida de Josué Rodríguez Pérez, un cubano con más de tres décadas de residencia en Estados Unidos, cambió radicalmente cuando fue deportado a México, país donde carece de vínculos familiares, recursos económicos y un futuro definido. Actualmente reside en Cancún junto a otros cubanos en situación similar, enfrentando la angustia de no poder despedirse de su hermano, quien padece cáncer terminal en Florida.
Cronología del caso:
- Julio 2023: Detenido por ICE al acudir a renovar su permiso de trabajo
- 40 días en aislamiento en cárcel de Wyoming sin ver a un juez
- Septiembre 2023: Deportado a México sin documentación adecuada
- Presente: Reside en Cancún con estatus migratorio indeterminado
Antecedentes personales:
- 30 años de residencia en Estados Unidos
- Condena por fraque que le costó la residencia permanente
- Rehabilitación y vida estable durante 8 años con negocio propio
- Familia compuesta por esposa e hijas en Florida
- Hermano con cáncer terminal en estado grave
Situación actual:
- Vive en condiciones precarias en Cancún
- Pérdida de su camión de trabajo por embargo bancario
- Dificultades para regularizar su estatus en México
- Depende de la solidaridad de otros cubanos deportados
- Limitado a 10 días de estancia legal inicial
Impacto emocional:
Rodríguez expresa profunda tristeza por la imposibilidad de ver a su hermano enfermo: «Todos los días me siento triste, me cuesta pensar. Tengo miedo de no verlo con vida nunca más». El deportado encuentra cierto consuelo en la comunidad cubana en Cancún, donde comparten alimentos y se brindan apoyo mutuo.
Contexto político:
El caso ha generado reacciones en redes sociales, donde el influencer Alexander Otaola celebró la deportación de Rodríguez, alegando su vinculación con el proyecto Puentes de Amor y simpatías hacia Carlos Lazo.
Resumen: Josué Rodríguez Pérez, cubano con 30 años en EE.UU., enfrenta un futuro incierto en México tras ser deportado, lejos de su familia y con el dolor de no poder despedirse de su hermano con cáncer terminal.
Nota: El caso ejemplifica las consecuencias humanas de las políticas de deportación que separan familias y dejan a individuos en situación de vulnerabilidad en países terceros, sin redes de apoyo ni perspectivas claras de regularización migratoria.














