Publicado en la Gaceta Oficial, el mecanismo busca aumentar y hacer más eficiente el uso de moneda extranjera, permitiendo operaciones en divisas a empresas estatales, privadas, extranjeras y proyectos de desarrollo local.
El Gobierno cubano anunció la puesta en marcha de un nuevo sistema integral para la gestión, el control y la asignación de divisas, con el objetivo declarado de incrementar los ingresos en moneda extranjera y lograr un uso más eficiente y planificado de los mismos. Las normas, publicadas este jueves en la Gaceta Oficial Número 89, fueron dadas a conocer por el ministro de Economía y Planificación (MEP), Joaquín Alonso Vázquez, y la presidenta del Banco Central de Cuba (BCC), Juana Lilia Delgado Portal.
Alcance y Objetivo del Nuevo Sistema:
El decreto-ley y sus resoluciones complementarias aplican para personas jurídicas (empresas cubanas y extranjeras), personas naturales que realizan actividad económica (trabajadores por cuenta propia y otras formas de gestión no estatal), proyectos de desarrollo local y de cooperación internacional. Según explicó Alonso Vázquez, el sistema «viabiliza las transacciones en divisas en nuestro país» después de que la Tarea Ordenamiento (reforma monetaria de 2021) eliminara la circulación del dólar y obligara a todas las transacciones a realizarse en pesos cubanos.
El ministro enfatizó que el objetivo central es «lograr el desarrollo de todas las fuerzas productivas» sin importar su forma de propiedad (estatal, privada, mixta o extranjera), definiendo claramente qué segmentos de la economía pueden operar en divisas.
Mecanismos Clave: Las ACAD y el Financiamiento
Un componente central del nuevo esquema son las Asignaciones de Capacidad de Acceso a la Divisa (ACAD), que sustituyen a las antiguas «cuentas con capacidad de liquidez (CL)». Juana Lilia Delgado Portal explicó que las ACAD se asignarán a «actores económicos sujetos al plan de la economía que no generan divisas, pero las requieren para actividades priorizadas». La diferencia fundamental, según la presidenta del BCC, es que estas asignaciones «estarán respaldadas por fondos» disponibles en la Caja Central del Estado. Los beneficiarios deberán comprar estas divisas con pesos cubanos.
El sistema también establece esquemas de autofinanciamiento en divisas para todos los exportadores y para quienes se encadenen a ese proceso, buscando estimular la generación de ingresos externos.
Principios Rectores y Fuentes de Divisas:
El ministro Alonso Vázquez detalló que el nuevo marco se rige por cinco principios:
- Estimular los ingresos por exportación.
- Fomentar la sustitución de importaciones.
- Generar mecanismos para el acceso legal a la divisa.
- Estimular actividades como el comercio electrónico en el exterior.
- Conjugar los recursos disponibles con las necesidades del país.
Las fuentes legítimas para acceder a divisas dentro del sistema planificado incluyen: ingresos por exportaciones, comercio electrónico internacional, financiamientos externos, aportes de capital, donativos, ventas en la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), ventas mediante pasarelas de pago internacionales, la compra en el mercado cambiario oficial y las asignaciones directas de la Caja Central del Estado.
Un Marco «Temporal» y la Visión Final:
A pesar de la amplitud del cambio, las autoridades insistieron en su carácter transitorio. Delgado Portal subrayó que se crea un «paraguas legal temporal» en respuesta a la dolarización parcial de algunos sectores, pero afirmando que «no hemos renunciado al objetivo de recuperar un entorno monetario donde el peso cubano sea el centro del sistema». Alonso Vázquez vinculó esta norma con el futuro «relanzamiento del mercado cambiario» y las «futuras transformaciones cambiarias» pendientes.
Resumen: Esta nueva regulación representa el intento más estructurado del gobierno cubano por institucionalizar y controlar el uso de divisas dentro de la economía nacional tras el fracaso de la Tarea Ordenamiento para consolidar al peso cubano. En lugar de prohibir el dólar, ahora lo regula y canaliza a través de mecanismos estatales, buscando captar las divisas que circulan en la economía informal o en manos de actores no estatales y dirigirlas hacia las «actividades priorizadas» del plan económico. Es una admisión pragmática de la dolarización de facto y un esfuerzo por domesticarla.
Nota: La implementación exitosa de este complejo sistema dependerá de la agilidad burocrática, la transparencia en las asignaciones (ACAD) y la confianza que genere en los actores económicos, especialmente los no estatales. De no funcionar, podría añadir otra capa de control ineficiente sin resolver el problema de fondo: la escasez crónica de divisas y la dualidad monetaria que se pretende eliminar.














