Testigo presencial afirma que cuatro agentes no respondieron al fuego mientras los terroristas recargaban y disparaban impunemente desde un puente.
Un testimonio desgarrador ha surgido de la masacre de Bondi Beach, en el que un sobreviviente acusa a los agentes policiales presentes de «congelarse» durante los aproximadamente 20 minutos que duró el tiroteo terrorista, sin devolver el fuego a los atacantes. Shmulik Scuri, quien se encontraba con su familia en la celebración de Hanukkah, describió una escena de horror prolongado en la que los dos sospechosos dispararon, recargaron y volvieron a disparar desde un puente cercano, sin una respuesta contundente de las autoridades.



«Durante 20 minutos. Disparan, disparan. Cambian cargadores. Y solo disparan», relató Scuri a los medios. Con angustia, cuestionó la actuación policial: «Veinte minutos, había cuatro policías allí. Nadie devolvió los disparos. Nada. Como si se congelaran. No entiendo por qué». Cuando se le preguntó a quiénes apuntaban los terroristas, su respuesta fue categórica: «A todos. Judíos. Hombres, ancianos, niños, ¡a todos! No importa».

Detalles del testimonio y contexto de la respuesta:
- Inacción percibida: El relato de Scuri pinta un cuadro de una respuesta policial pasiva mientras los atacantes, posicionados en un punto elevado con ventaja táctica, operaban con impunidad. Él notó que uno de ellos recargaba libremente un rifle y una pistola.
- El punto de inflexión: Según videos y testimonios, la dinámica cambió solo después de que un vendedor de frutas local, Ahmed Al-Ahmed, interviniera heroicamente y desarmara a uno de los terroristas. Fue entonces cuando la policía aparentemente respondió al fuego, logrando neutralizar a uno de los agresores.
- Crítica implícita al sistema: Este testimonio alimenta preguntas críticas sobre los protocolos de respuesta a tiradores activos en Australia y la preparación de las fuerzas del orden para enfrentar ataques terroristas coordinados en espacios públicos abiertos.
- Víctimas y autoría: Entre los fallecidos confirmados se encuentran una niña de 12 años y el Rabbi Eli Schlanger, de 41, nacido en el Reino Unido. Los sospechosos, presuntamente Naveed Akram y su padre, actuaron solos. En el vehículo del atacante fallecido se encontraron dispositivos explosivos improvisados (IED).


Las declaraciones del Premier de Nueva Gales del Sur, Chris Minns, condenando el «acto cobarde de violencia aterrorizante» y reconociendo que representa «algunos de nuestros peores temores sobre el terrorismo en Sídney», contrastan con la percepción de una respuesta inicial lenta en el terreno. El hecho de que uno de los terroristas estuviera en la lista de vigilancia de ASIO pero no se le considerara «una amenaza inmediata» añade otra capa de cuestionamiento a la prevención del ataque.

Resumen: Un sobreviviente del atentado en Bondi Beach describe 20 minutos de terror en los que los policías presentes no respondieron al fuego de los terroristas, quienes disparaban desde un puente. La acción de un civil fue el catalizador para que la policía reaccionara.
Nota: El testimonio del sobreviviente pone un foco crudo y humano en las posibles fallas operativas durante la tragedia, y seguramente intensificará el escrutinio sobre el entrenamiento policial y los protocolos de emergencia, además del debate sobre la inteligencia preventiva, en las investigaciones posteriores al ataque.














