Yván Gil respondió a la «preocupación» del papa León XIV, defendiendo la dignidad del país y calificando la captura de Maduro como una «agresión internacional sin precedentes».
El canciller de Venezuela, Yván Gil, respondió este sábado con firmeza a las declaraciones del papa León XIV, quien días antes había expresado su «preocupación» por la situación en el país tras la incursión militar estadounidense que culminó con la captura de Nicolás Maduro. En un comunicado difundido por su canal oficial de Telegram, Gil defendió la dignidad y el «trabajo pacífico» de la nación, calificando la operación como una «agresión internacional sin precedentes» que viola la soberanía nacional y el derecho internacional.
El jefe de la diplomacia venezolana fue más allá y rechazó explícitamente las acusaciones que han circulado en foros internacionales sobre vínculos entre el Estado y el crimen organizado. «Venezuela no es ni ha sido un Estado de narcotráfico», aseveró Gil, argumentando que esta narrativa ha sido desmontada por hechos concretos y que quedó «aún más expuesta tras el ataque ilegítimo e ilegal», el cual, según el gobierno, dejó más de un centenar de muertos entre civiles y militares, además de la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores.
En su mensaje, Gil vinculó estas acusaciones con una «ofensiva política más amplia», carente de pruebas fácticas según su perspectiva, y acusó a sectores extranjeros de ignorar la realidad venezolana. Además, extendió una invitación al papa León XIV para que conozca «más de cerca esta realidad» y acompañe a los fieles venezolanos desde una comprensión más equilibrada, defendiendo «la soberanía, el derecho internacional y la dignidad de los pueblos».
Previamente, el Sumo Pontífice había hecho un llamado para que «el bien del pueblo venezolano prevalezca» y urgió al respeto de la soberanía, el Estado de derecho y los derechos humanos en medio de la compleja oleada de acontecimientos que atraviesa la nación sudamericana.
Resumen: El canciller venezolano Yván Gil rechazó las acusaciones de narcotráfico contra el Estado, respondiendo a la preocupación expresada por el papa León XIV tras la captura de Maduro. Gil calificó la operación estadounidense como una agresión ilegítima e invitó al Pontífice a conocer de primera mano la realidad del país.
Nota: La respuesta del canciller refleja la estrategia del gobierno venezolano de contraatacar en el terreno diplomático y narrativo, buscando deslegitimar las acusaciones criminales y presentar la crisis como una violación de la soberanía, al tiempo que intenta atraer la simpatía de actores internacionales como el Vaticano hacia su versión de los hechos.














