Un ciudadano anónimo de La Ceiba, calle 58 entre 53 y 55, municipio Playa, La Habana, denuncia que llevan meses sin agua y sin electricidad. Señala que una inspectora de aguas de La Habana, de nombre Adonay, protege a una persona en la cuadra que recibe pipas mientras el resto de los vecinos no tiene ni para beber. La delegada Niurka justificó la falta de suministro diciendo que las pipas estaban priorizando Santa Fe para evitar protestas. El denunciante critica que un servicio público se use para silenciar la protesta y no para resolver las necesidades básicas, mientras los funcionarios viven con lujos y el pueblo es reprimido por hablar.
Un ciudadano anónimo de La Ceiba, en la calle 58 entre 53 y 55, municipio Playa, La Habana, que prefiere mantener su identidad en el anonimato por temor a represalias, ha contactado a nuestra redacción para denunciar la situación que, según su testimonio, viven los residentes de la zona desde hace meses.
El denunciante describe un cuadro de desabastecimiento prolongado y una gestión que, según su testimonio, prioriza la represión sobre la solución de los problemas.
«Desde finales de enero no tenemos agua en La Ceiba, en la calle 58 entre 53 y 55, municipio Playa. Esto no nos permite cocinar, bañarnos, lavar la ropa, descargar el baño.»
La inspectora de aguas protege a una persona y justifica la falta de suministro
El ciudadano señala que la inspectora de aguas de La Habana, de nombre Adonay, protege a una persona en la cuadra que recibe pipas mientras los demás vecinos no tienen ni para beber.
«La inspectora de aguas de La Habana de nombre Adonay, según supe, tiene en esa cuadra una persona que debe ser beneficiaria del suministro con pipas y no se la llevan. Siempre tiene una justificación para no ayudar.»
«Las pipas estaban para Santa Fe porque habían salido a la calle»
El denunciante describe la respuesta de la delegada Niurka cuando se le preguntó sobre el problema.
«La delegada Niurka, a la que se le preguntó, dijo que las pipas estaban para Santa Fe porque habían salido a la calle y querían evitar situaciones. Es increíble que se priorice unos por encima de otros.»
El costo de una pipa: 30,000 pesos
El ciudadano señala que el costo de una pipa es inalcanzable para la población.
«El costo de una pipa ronda los 30,000 pesos, según personas que las han pagado. No tenemos el capital para pagar 30,000 pesos cada vez que necesitemos agua.»*
«No tenemos electricidad casi 4 meses»
El denunciante describe también la crisis eléctrica.
«La situación de la corriente es igual. Desde mediados de abril, después de la semana que se acabó el barco de petróleo donado por Rusia, no tenemos electricidad. Casi 4 meses durmiendo en el piso, tomando agua caliente, la comida echándose a perder.»*
«No creo que la represión deba ser un actuar cotidiano»
El ciudadano critica el uso de la intimidación para silenciar a la población.
«La represión, la intimidación a las personas para que guarden silencio, no debe ser un actuar cotidiano, sin importar el dolor ajeno. Supuestamente ustedes son servidores públicos, que deben servir al pueblo, y lo que hacen es enriquecerse a su favor.»*
«Este gobierno es el ejemplo claro de la falta de valores»
El denunciante concluye su testimonio con una crítica al sistema.
«El cubano ha demostrado que no tiene valores, que les han enseñado a defender lo que les da beneficio. Si mañana tienes agua, criticas al que dice que no tiene. Así es este gobierno. Queremos vivir con algo de dignidad porque esto no es vida, es una tortura que se está apoyando.»*
Resumen:
Un ciudadano anónimo de La Ceiba, Playa, denuncia meses sin agua y electricidad. Señala que la inspectora Adonay protege a una persona con pipas y la delegada Niurka prioriza Santa Fe para evitar protestas. El costo de una pipa es de 30,000 pesos. Critica la represión a quienes hablan. La crisis eléctrica en Cuba alcanza el 72% del territorio nacional .
Nota final:
El ciudadano de La Ceiba ha descrito una situación que refleja la crisis de servicios y la represión en Cuba. La inspectora de aguas protege a una persona privilegiada mientras los vecinos no tienen ni para beber. La delegada prioriza zonas donde hay protestas para silenciarlas. Los funcionarios viven con lujos mientras el pueblo es reprimido. Las autoridades del gobierno municipal de Playa, Aguas de La Habana y la Fiscalía tienen la palabra.














