Los cuerpos de Charity Beallis y sus dos hijos fueron encontrados en su casa de $760,000 en Arkansas, un día después de una audiencia de divorcio donde se otorgó la custodia compartida al padre, un médico con antecedentes por violencia doméstica.
Una escena de horror se desarrolló en una lujosa mansión de Bonanza, Arkansas, cuando las autoridades encontraron los cuerpos sin vida de Charity Beallis, de 40 años, y sus dos hijos gemelos de seis años, víctimas de disparos. El trágico descubrimiento, realizado el 3 de diciembre durante una verificación de bienestar, ocurre en el contexto de un amargo y público proceso de divorcio de su esposo, el doctor Randall Beallis, quien tenía un historial reciente de violencia doméstica contra ella.
Antecedentes de Violencia y el Proceso de Divorcio:
La tensa relación entre la pareja había escalado a la violencia meses antes. En marzo, Randall Beallis fue arrestado por estrangular a su esposa en su hogar, un cargo al que posteriormente se declaró culpable. Recibió una sentencia suspendida de un año y se le ordenó pagar más de $1,500 en costas judiciales. Ese mismo mes, Charity Beallis presentó la demanda de divorcio y solicitó la custodia total de sus hijos.
La tragedia ocurrió justo un día después de una audiencia de divorcio en el Tribunal del Condado de Sebastian. En esa audiencia, que fue la última del proceso, al doctor Randall Beallis se le otorgó la custodia compartida de los niños, según confirmó su abogado, Michael Pierce, y medios locales.
El Desesperado Llamado de la Víctima:
Antes de su muerte, Charity Beallis había expresado públicamente su desesperación y sensación de abandono por parte del sistema que debería haberla protegido. En agosto, comentando una noticia en línea, escribió: «Estoy viviendo esta batalla ahora mismo. Soy la víctima, pero me han tratado como el problema mientras el criminal —un médico local— está siendo protegido por el mismo sistema que se supone que debe protegernos». En su mensaje, acusó al fiscal Daniel Shue de no aceptar ni siquiera una carta suya y advirtió: «Las vidas están en juego, incluyendo las vidas de niños pequeños».
La Investigación y la Posición del Esposo:
Hasta el momento, no se han anunciado arrestos en relación con los homicidios. El abogado del esposo, Michael Pierce, emitió un comunicado diciendo: «El Sr. Beallis ha cooperado con las fuerzas del orden y apoya plenamente la investigación de la Oficina del Sheriff del Condado de Sebastian. Esperamos que la oficina del sheriff encuentre la verdad sobre lo que le sucedió a la Sra. Charity Beallis y a sus hijos».
Resumen: Este caso reúne los elementos de una pesadilla: violencia doméstica previa, un sistema judicial percibido como fallido por la víctima, una custodia recién concedida al agresor admitido y, finalmente, un desenlace mortal para una madre y sus hijos pequeños. La muerte de Charity Beallis y sus gemelos no solo ha devastado a una comunidad, sino que también ha reavivado el debate sobre la protección efectiva a las víctimas de violencia doméstica durante los procesos legales de alta conflictividad, especialmente cuando hay niños involucrados.
Nota: Este crimen triple sirve como un lúgubre recordatorio de los riesgos extremos que pueden enfrentar las víctimas de violencia familiar, incluso en medio de procedimientos legales que, en teoría, deberían garantizar su seguridad. La advertencia pública de Charity sobre un sistema que «protege a los infractores y rechaza a las víctimas» resuena con fuerza trágica después de su muerte.














