A pesar de las estrictas leyes implementadas tras Port Arthur, el padre tenía licencia desde 2015 y pertenecía a un club de tiro, lo que reabre el debate sobre el control de armas.
En un giro que ha reabierto el debate sobre las leyes de control de armas en Australia, las autoridades revelaron que los dos terroristas que perpetraron la masacre de Hanukkah en Bondi Beach poseían legalmente al menos seis armas de fuego, todas completamente registradas y licenciadas. Los atacantes, identificados como Naveed Akram, de 24 años, y su padre Sajid, de 50, habían obtenido sus permisos dentro del marco legal establecido tras la reforma de 1996.


El Comisionado de Policía de Nueva Gales del Sur, Mal Lanyon, explicó que el padre, Sajid, había tenido una licencia de caza recreativa desde 2015 y era miembro de un «club de armas» (gun club), lo que lo hacía elegible para poseer las «armas largas» que utilizó en el ataque. «Cumplió con los criterios de elegibilidad para una licencia de armas de fuego», afirmó Lanyon, destacando que el registro de armas realiza un «examen exhaustivo» de todos los solicitantes.


Detalles sobre la tenencia legal y el debate político:
- Marco legal vigente: Tras la masacre de Port Arthur en 1996, Australia prohibió las armas semiautomáticas e implementó restricciones estrictas de registro y compra. Sin embargo, las licencias para caza recreativa y deportiva, bajo condiciones específicas, siguieron siendo posibles.
- Reacción de las autoridades: El Premier de Nueva Gales del Sur, Chris Minns, declaró que es hora de considerar cambios en la ley de armas del estado. «Si no eres un granjero, si no estás involucrado en la agricultura, ¿por qué necesitas estas armas masivas que ponen en peligro al público?», cuestionó Minns, aunque aclaró que no anunciaría una reforma específica de inmediato.
- El perfil del atacante: La información revela que Sajid Akram no era un desconocido para el sistema de control; era un tirador con licencia, integrado en una comunidad de caza, lo que complica la narrativa de detección previa. Naveed Akram, su hijo, también poseía armas legalmente.
Este hecho ha generado una profunda consternación en un país que se enorgullece de su estricto control de armas y que no había sufrido una tragedia de esta magnitud desde hace casi tres décadas. El ataque, que dejó 15 muertos y 40 heridos, fue finalmente interrumpido por la acción del vendedor de frutas Ahmed Al-Ahmed, quien resultó herido de bala dos veces al desarmar a uno de los agresores.

La posesión legal de un arsenal por parte de los terroristas expone una potencial grieta en el sistema diseñado para prevenir que las armas caigan en manos peligrosas, especialmente cuando los individuos, a pesar de cumplir con los requisitos formales, se radicalizan.
Resumen: Los terroristas de Bondi Beach, padre e hijo, poseían seis armas de forma legal gracias a una licencia de caza recreativa. Este hecho, bajo las estrictas leyes australianas, ha provocado un inmediato debate sobre la necesidad de reformar la legislación de armas de fuego.
Nota: La tragedia muestra el límite de las leyes de control de armas cuando se enfrentan a individuos que operan dentro de los marcos legales antes de radicalizarse. Australia se ve forzada a examinar si sus criterios de «idoneidad» para poseer armas son suficientes en la era del terrorismo ideológico doméstico.














