Humberto Alfonso Roca, de 67 años, formó parte del dispositivo de protección personal del líder venezolano y había sido escolta de Fidel Castro y el Papa Francisco.
6 de enero de 2026. La identificación de los 32 militares cubanos fallecidos durante la operación estadounidense en Venezuela ha revelado un perfil de alto nivel: el coronel Humberto Alfonso Roca Sánchez, de 67 años, no era un soldado cualquiera. Según información recopilada en redes sociales y por activistas, Roca formaba parte del alto mando del Dispositivo de Seguridad de Nicolás Maduro, siendo uno de los jefes clave de su protección personal.
🛡️ Un Operador de Máxima Confianza y Larga Trayectoria
La carrera de Roca lo sitúa en el corazón del aparato de seguridad cubano:
- Tres Décadas en la Seguridad Personal: Sirvió por más de 30 años dentro de la Dirección de Seguridad Personal del MININT (Ministerio del Interior).
- Anillo de Seguridad de Fidel Castro: Integró el primer anillo de seguridad de Fidel Castro, acompañándolo en viajes oficiales, cumbres internacionales y eventos diplomáticos de alto nivel.
- Vinculación con la Inteligencia: Fuentes internas lo señalan como miembro activo de la Dirección de Inteligencia, reforzando su perfil como un operador de confianza del sistema de seguridad cubano.
- Escolta de Figuras Mundiales: Existen registros gráficos que lo ubican como parte de la escolta del Papa Francisco durante su visita a Cuba en 2015, y también del entonces secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, en su visita oficial a La Habana.
🇻🇪 El Pilar Cubano en la Seguridad de Maduro
Su muerte en Caracas expone de manera cruda la profundidad y el nivel de la cooperación militar cubana con el chavismo. Roca no era un asesor logístico; era un jefe de seguridad personal integrado directamente en el círculo más íntimo de protección del presidente venezolano.
Analistas coinciden en que la presencia de oficiales como Roca fue un pilar central para la supervivencia del régimen de Maduro, proporcionándole no solo protección física, sino también experiencia en inteligencia y control, derivada del modelo cubano.
💥 Simbología de una Muerte: Un Golpe a la Influencia Cubana
La muerte de Roca y de otros 31 oficiales en la misma operación tiene un significado que va más allá de lo militar:
- Golpe Operativo: Representa una severa derrota y desarticulación del dispositivo de seguridad personal de Maduro, demostrando la vulnerabilidad incluso de sus protectores más cercanos y experimentados.
- Golpe Simbólico: Es un duro revés para la influencia y proyección de poder de Cuba en Venezuela y la región. Muestra los límites de su capacidad para proteger a sus aliados más estrechos frente a una acción militar directa de EE.UU.
- Exposición de Vínculos: Evidencia de manera irrefutable el grado de integración entre los aparatos de seguridad de Cuba y Venezuela, algo que ambos gobiernos han tratado de minimizar en el discurso público.
🇨🇺 La Narrativa Oficial vs. la Realidad Exterior
Mientras el gobierno cubano decretó duelo nacional y presenta a los fallecidos como «héroes que cumplieron con su deber», la identificación de figuras como Roca alimenta la narrativa de sus críticos: que Cuba no enviaba solo «colaboradores», sino agentes de inteligencia y seguridad de alto rango para sostener a un régimen aliado, ejerciendo una influencia directa en sus estructuras de poder.
Resumen: El coronel Humberto Alfonso Roca, muerto en Caracas, era un operador de élite de la seguridad cubana con una trayectoria que incluía la protección de Fidel Castro, el Papa Francisco y altos diplomáticos. Su papel como jefe del anillo de seguridad de Nicolás Maduro revela la profundidad de la integración entre los aparatos represivos de Cuba y Venezuela. Su muerte no es solo una baja militar, sino un golpe simbólico a la capacidad de Cuba de proyectar su poder de seguridad en el extranjero y un testimonio de hasta qué punto el chavismo dependía de su aliado caribeño para su propia supervivencia.
Nota: Roca personifica la sombra larga del MININT en América Latina. Su biografía es un mapa de la influencia cubana: desde la protección del Líder Máximo hasta la custodia del líder chavista, pasando por la escolta de figuras globales en suelo cubano. Su muerte en una misión en Venezuela cierra un ciclo y plantea una pregunta incómoda para La Habana: si sus mejores oficiales no pudieron proteger a Maduro, ¿qué tan sólidos son realmente los regímenes que apuntala? Su historia es la del soldado de una guerra fría que no terminó, y que encontró su fin en el calor de un conflicto caliente en Caracas.














