Denunciantes responden a Niurka Alarcón Gómez con una lista de señalamientos concretos: caso de pollos, desvío de piezas de auto Lada, robo de dinero en sede partidista y tráfico de influencias.
Una publicación en redes sociales de la secretaria del Partido Comunista de Cuba (PCC) en el municipio Yara, Niurka Alarcón Gómez, motivando sobre el valor del silencio ante quienes «intentan ensuciar tu nombre», ha generado una dura y específica réplica por parte de denunciantes anónimos que afirman conocer sus acciones.
La respuesta, dirigida directamente a Alarcón Gómez, comienza con un contundente: «Ingenua la Secretaria del PCC en Yara, Niurka Alarcón Gómez, los denunciantes no la quieren ensuciar, USTED ESTÁ SUCIA BIEN SUCIA». A continuación, los denunciantes enumeran una serie de hechos que, aseguran, son de conocimiento público en el pueblo y por los cuales la funcionaria sería responsable o cómplice.
Los señalamientos específicos contra la secretaria del PCC:
- Caso Alexander Riera y venta de pollos: Se alega su involucramiento en un caso de «venta de pollos para su enriquecimiento ilícito» junto a un socio llamado Raidel en la localidad de Veguitas, el cual habría sido ocupado por la PNR y la Seguridad del Estado. Los denunciantes acusan a Alarcón Gómez de haber protegido a Riera en su núcleo del PCC e inculpado a la secretaria de este, Yudania, quien tenía pruebas. «Ustedes se las eliminaron, eso es CIERTO», afirman.
- Caso del auto Lada y desvío de piezas: Se señala que un automóvil Lada fue «canibalizado» en el estacionamiento de la sede del PCC y sus piezas repartidas al tío de la secretaria, Juan Gómez. «Y no pasó nada, eso es CIERTO», sentencian los denunciantes.
- Fracaso en acusar a ex secretario de la UJC: Mencionan que no se pudo «incriminar» al ex secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), Javier Granados, debido a que su padre «se las tiró en la cara a todos ustedes», quedando el asunto en una «simple multa de 4 mil pesos».
- Robo de dinero en sede del PCC y responsabilidad: Se afirma como «CIERTO» el robo del dinero de un individuo llamado Nelvis Blanco dentro de la sede partidista. La acusación clave aquí es que Niurka Alarcón «no lo denunciaste, no lo controlaste, y tú eres responsable de esos hechos en tu sede del PCC». Concluyen: «entonces no eres inocente eres responsable, eres colateral al problema».
- Tráfico de influencias y favoritismo: Acusan a la secretaria de haberse «aprovechado de tu cargo» para «conquistar» a una tal Yudelkis Ortíz con «carros de comida, para ella y su familia».
La réplica cuestiona la autenticidad de la publicación original de Alarcón Gómez, insinuando que «esas no son palabras tuyas, no son ideas tuyas, son palabras de otra persona». Finalizan con una advertencia: «te alertamos una retirada a tiempo vale mucho, tienes suficientes churres y basuras encima de tí».
La confrontación pone en evidencia la profunda desconfianza y el malestar que existiría entre una parte de la población de Yara y su máxima dirigente partidista, transformando una reflexión genérica sobre el silencio en un intercambio cargado de acusaciones concretas de corrupción y abuso de poder.
Resumen: Denunciantes responden a una publicación filosófica de Niurka Alarcón Gómez, secretaria del PCC en Yara, con una lista de presuntas irregularidades bajo su mandato: protección en caso de venta ilícita de pollos, desvío de piezas de un Lada, encubrimiento de robo en la sede partidista y tráfico de influencias. La acusan de estar «bien sucia» y le aconsejan «retirarse a tiempo».
Nota:
Este intercambio va más allá de un simple debate en redes. Es un síntoma de la fractura entre la dirigencia política local y la base ciudadana que dice conocer sus actos. Cuando la retórica oficial sobre la integridad choca con acusaciones específicas de corrupción, el silencio, lejos de ser una muestra de fuerza, puede interpretarse como evasión ante señalamientos que exigen una respuesta institucional, no personal.














