Jacob Lee Bard, acusado de asesinato por un tiroteo en el campus en el que murió un joven de 19 años, queda en libertad tras la decisión del jurado, que aceptó su versión de haber protegido a su hijo de una paliza violenta.
Un gran jurado ha decidido no procesar penalmente a Jacob Lee Bard, el padre de dos estudiantes acusado de asesinato por un tiroteo ocurrido el pasado 9 de diciembre en el campus de la Universidad Estatal de Kentucky (KSU). El incidente resultó en la muerte de un estudiante de 19 años y dejó a otro gravemente herido. Bard, de 48 años, ha sido liberado de la cárcel después de que el jurado determinara, aparentemente, que actuó en legítima defensa de su hijo.

Los hechos según la defensa:
Los abogados de Bard, Scott Danks entre ellos, han presentado una versión de los hechos que justificaría sus acciones:
- Contexto de amenazas: La familia estaba retirando a sus dos hijos de la universidad debido a «múltiples incidentes violentos y armados» contra ellos y otros estudiantes en los días previos, algunos captados por cámaras de seguridad. El hijo menor había reportado un robo en su dormitorio en octubre y recibido amenazas de muerte posteriores.
- Día del tiroteo: El 9 de diciembre, la familia se encontraba en el campus, con dos oficiales de policía universitarios armados presentes, para ayudar al hijo menor a mudarse. Al llegar a la entrada de la residencia, según la defensa, un grupo de 20 a 30 personas con máscaras y capuchas salió y comenzó a agredir violentamente a la familia y a otros.
- Agravante de la agresión: Los abogados alegan que los atacantes golpearon repetidamente la cabeza del hijo de Bard contra el pavimento, poniendo en riesgo inminente su vida.
- Intervención letal: Frente a esto, Bard disparó, hiriendo mortalmente a De’Jon Fox, de 19 años, e hiriendo críticamente a otra persona. La defensa sostiene que «las acciones de Jacob estaban absolutamente justificadas según la ley y fueron la única medida que evitó la muerte o lesiones graves de su hijo».
Reacciones y contexto de violencia en el campus:
- Posición de la universidad: Tras la decisión del gran jurado, la Universidad Estatal de Kentucky emitió un comunicado diciendo que la resolución «no disminuye el dolor que nuestra comunidad continúa sintiendo» y que su prioridad sigue siendo la seguridad y el bienestar estudiantil.
- Otra víctima: El tiroteo le costó la vida a De’Jon Fox, un estudiante de Indianápolis de 19 años.
- Historial reciente de violencia: Este fue el segundo tiroteo en cuatro meses cerca de esa residencia universitaria. El 17 de agosto, alguien disparó múltiples veces desde un vehículo, hiriendo a dos personas no estudiantes y dañando el dormitorio y al menos un auto.
Resumen: Un gran jurado de Kentucky no presentó cargos contra Jacob Lee Bard, quien disparó y mató a un estudiante en el campus de la KSU. La defensa argumentó que actuó en legítima defensa para salvar a su hijo de una paliza mortal, versión que el jurado aceptó. La universidad lamenta la pérdida pero reafirma su compromiso con la seguridad.
Nota: El caso plantea complejas cuestiones sobre los límites de la defensa propia, la violencia en los campus universitarios y la presunta inacción policial ante amenazas previas. La decisión del gran jurado, que sopesa la evidencia en privado, ha dejado libre a Bard, pero no resuelve las tensiones subyacentes de seguridad ni el duelo de la comunidad por la muerte de De’Jon Fox. La justificación de «defender a la familia» ha prevalecido, por ahora, sobre el cargo de asesinato.














