La ayuda fue reunida por una empresa de Florida, fieles católicos y la comunidad camagüeyana en el exilio; el hogar atiende a decenas de adultos mayores
Un envío procedente de Estados Unidos llevó alimentos y sillas de ruedas al Hogar Monseñor Adolfo, en Camagüey, como parte de una iniciativa de apoyo a los adultos mayores atendidos en esa institución. La ayuda fue reunida mediante aportes de una empresa radicada en Florida, fieles católicos y miembros de la comunidad camagüeyana en el exterior.
🔍 Detalles del envío
La llegada del cargamento fue divulgada el 16 de septiembre por una página vinculada al Hogar Monseñor Adolfo en Facebook. La publicación expresó agradecimiento a las personas y organizaciones que participaron en la preparación y traslado del contenedor.
Entre los colaboradores mencionados aparecen Juan y Rosa Guixens, de Guixens Food Group, quienes aportaron varios palés de productos alimenticios. La compañía, con sede en Miami, se dedica a la importación y distribución de alimentos y mantiene operaciones comerciales en diferentes ciudades estadounidenses.
Las sillas de ruedas fueron proporcionadas por fieles católicos y miembros de la comunidad cubana radicada en Estados Unidos. También se reconoció la participación de integrantes del Municipio de Camagüey en el Exilio, cuya contribución ayudó a concretar el envío.
🏠 Sobre el Hogar Monseñor Adolfo
El Hogar Monseñor Adolfo es una institución dedicada a la atención de adultos mayores en Camagüey. El centro fue inaugurado en 2019 por la Iglesia Católica y tiene capacidad para atender a decenas de personas de la tercera edad.
La entrega se suma a otras iniciativas de asistencia dirigidas a esta institución. En febrero de 2026, el hogar recibió otro contenedor, en aquella ocasión con arroz vitaminizado enviado por benefactores de la Misión Emaús Caritativa.
Nota de LMS reporta: Este tipo de envíos representa una vía de apoyo para centros y comunidades que requieren alimentos, medicamentos y medios de asistencia. En el caso de los adultos mayores, las dificultades económicas y el acceso limitado a determinados productos incrementan la necesidad de ayuda externa. La solidaridad de la comunidad cubana en el exterior y de organizaciones religiosas y empresariales sigue siendo un alivio para instituciones como el Hogar Monseñor Adolfo, que atiende a uno de los sectores más vulnerables de la población cubana.














