El Banco Central de Cuba proyecta nuevas instituciones financieras, casas de cambio privadas, subastas de divisas y una plataforma digital para remesas; la reforma se enmarca en el paquete de 176 medidas aprobado en junio
El Gobierno de Cuba pretende recuperar la funcionalidad de su sistema bancario y devolver al peso cubano un papel más relevante dentro de la economía mediante una reforma que contempla la entrada de nuevos actores, incluidas instituciones con capital privado y extranjero, así como la creación de nuevas herramientas para el mercado cambiario y las remesas.
La ministra presidenta del Banco Central de Cuba (BCC), Juana Lilia Delgado Portal, explicó este martes en la televisión que uno de los principales objetivos de las transformaciones es “recuperar el papel de los bancos en la economía”.
🔍 Cuatro áreas de la reforma
Las autoridades han organizado las reformas del sector en cuatro grandes áreas:
- Apertura y capitalización: Se ampliará el número y la diversidad de instituciones que participan en el sector. Además de los bancos existentes, podrían incorporarse nuevas entidades con capital estatal, privado o extranjero. El vicepresidente del BCC, Alberto Quiñones Betancourt, aclaró que esta apertura estará acompañada de regulación y supervisión estatal. Los nuevos participantes deberán obtener una licencia del Banco Central antes de iniciar operaciones y someterse a los mecanismos de supervisión establecidos.
- Crédito, ahorro y financiamiento: El sistema bancario debe desempeñar funciones esenciales como otorgar créditos, facilitar los canales para cobrar y pagar, generar nuevos productos y servicios de acuerdo con las necesidades de los clientes y ampliar el acceso y la calidad de los servicios bancarios.
- Innovación y nuevos canales: Se crearán mecanismos que permitan trasladar hacia el sistema financiero formal determinados flujos de dinero que actualmente se realizan fuera de los bancos. Con ello, el Gobierno busca fortalecer la utilización del peso cubano y mejorar su capacidad para funcionar dentro de la economía.
- Mercado cambiario y remesas: La reforma también pretende modificar el funcionamiento del mercado cambiario cubano. Quiñones sostuvo que el país necesita un mercado de divisas “más eficaz, eficiente y seguro”. Entre las medidas mencionadas figura la incorporación de casas de cambio privadas. La primera ya comenzó a funcionar en Santa Clara. El BCC también prepara nuevas soluciones para las remesas, con operaciones digitales destinadas a reducir tiempos y costos, y una plataforma digital para subastas de divisas.
📌 Contexto de la reforma
La apertura del sistema financiero supone otro paso dentro del paquete de 176 reformas económicas y sociales aprobado por el Gobierno cubano en junio, que busca introducir cambios en áreas hasta ahora dominadas por el Estado. Según cifras oficiales citadas durante la presentación, 155 de esas reformas, equivalentes al 88%, ya cuentan con respaldo jurídico. Para septiembre estaba prevista además la aprobación de otras 17 legislaciones.
La transformación del sistema bancario se produce mientras Cuba atraviesa una prolongada crisis económica, caracterizada por la escasez de alimentos, medicamentos y combustibles, una elevada inflación, dificultades para acceder a divisas y prolongados apagones. A ello se suma la creciente utilización de monedas extranjeras en operaciones cotidianas, fenómeno que las propias autoridades buscan encauzar mediante los cambios en el mercado cambiario.
El Gobierno atribuye parte de las dificultades a factores externos, incluida la política estadounidense hacia la isla, mientras economistas y otros analistas también han señalado problemas estructurales y de gestión acumulados durante años.
Nota de LMS reporta: La reforma bancaria anunciada por el BCC es una apuesta ambiciosa en medio de la peor crisis económica que ha vivido Cuba en décadas. La entrada de capital privado y extranjero en el sistema financiero, la creación de casas de cambio privadas y la plataforma de subastas de divisas buscan recuperar la confianza en un sistema bancario que ha perdido funcionalidad y credibilidad. Sin embargo, el éxito de estas medidas dependerá de su implementación real, de la transparencia en los procesos y de la capacidad del Estado para regular y supervisar sin ahogar la iniciativa privada. La pregunta que queda en el aire es si esta reforma logrará encauzar los flujos de dinero informal y fortalecer el peso, o si se quedará en un anuncio más en medio de la crisis.














