Fuentes citadas por CubaHerald aseguran que dos cargamentos de crudo venezolano llegaron a la isla con autorización de Estados Unidos, bajo una política que excluye a las empresas estatales y beneficia solo al sector privado, mientras el gobierno cubano queda fuera del flujo energético
Dos cargamentos de petróleo de origen venezolano habrían llegado recientemente a Cuba mediante operaciones que contarían con autorización de Estados Unidos, según una exclusiva del medio CubaHerald que cita fuentes familiarizadas con las operaciones. De confirmarse, estos envíos representarían una vía de flexibilización limitada de las restricciones estadounidenses hacia la isla, en momentos en que Cuba atraviesa una severa crisis energética y enfrenta dificultades extremas para garantizar el suministro de combustible.
🔍 La política de licencias que abrió la puerta
El posible mecanismo detrás de estos cargamentos estaría relacionado con una política adoptada en febrero de 2026 por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Mediante la Pregunta Frecuente 1238 (FAQ 1238), la OFAC estableció que implementaría una “política de concesión de licencias favorable” para solicitudes específicas que busquen autorizar la reventa de petróleo de origen venezolano para su uso en Cuba .
Según el texto oficial de la OFAC, esta política está dirigida a transacciones que “apoyan al pueblo cubano, incluido el sector privado cubano (por ejemplo, exportaciones para uso comercial y humanitario en Cuba)” . Para calificar, las transacciones deben cumplir con los términos de la Licencia General de Venezuela (GL) 46A, aunque los solicitantes no necesitan tener una entidad estadounidense establecida .
La restricción fundamental es clara: quedan excluidas todas las transacciones que involucren o beneficien a cualquier persona o entidad asociada con las fuerzas armadas, los servicios de inteligencia u otras instituciones gubernamentales cubanas, incluidas las entidades en la Lista Restringida de Cuba del Departamento de Estado .
📌 La paradoja: bloqueo al gobierno, apertura al sector privado
La política crea una paradoja deliberada. Mientras la administración Trump bloquea los envíos de petróleo venezolano al gobierno cubano —agravando la crisis energética y humanitaria en la isla—, ha abierto las puertas a la exportación de petróleo al sector privado .
“La pelota está en la cancha de Cuba porque ahora el sector privado tendrá combustible y el gobierno no”, declaró al Miami Herald un empresario cubanoamericano que ya compró diésel para enviarlo a la isla .
El objetivo, según una persona con conocimiento del plan citada por el Herald, es “abrir el grifo” del combustible estadounidense a Cuba para que la isla dependa de Estados Unidos para sus necesidades energéticas. En el pasado, el gobierno cubano dependía del petróleo de la Unión Soviética y, posteriormente, de Venezuela .
⚡ El contexto: la crisis energética más profunda en décadas
La posible llegada de estos cargamentos ocurre en un momento crítico. Cuba acaba de sufrir su octavo apagón general del año y enfrenta una crisis energética que ha dejado a La Habana con apagones de más de 30 horas y a otras provincias con cortes que superan las 60 horas consecutivas .
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, reconoció en mayo que Cuba se encontraba “sin ninguna reserva” de combustible para la generación eléctrica, y atribuyó la situación al bloqueo energético impuesto por Washington desde enero de 2026 . La orden ejecutiva firmada por Trump el 29 de enero amenazó con imponer aranceles a los bienes exportados a Estados Unidos procedentes de países que suministren petróleo a Cuba, lo que llevó a Venezuela y México a suspender sus envíos .
🔎 Los contactos en otros sectores estratégicos
La exclusiva de CubaHerald también apunta a posibles contactos relacionados con otros sectores estratégicos de la economía cubana. Fuentes citadas por el medio aseguran que entre las áreas analizadas figuran el níquel y el cobalto, dos recursos de importancia para la economía de la isla .
En ese escenario, se habría considerado la posibilidad de una participación de empresas estadounidenses en actividades mineras cubanas, especialmente ante las dificultades que enfrenta la compañía canadiense Sherritt International, históricamente vinculada a la explotación de níquel y cobalto en Moa, Holguín. El propio Washington incluyó en septiembre a cuatro empresas del sector del níquel cubano —SERCONI, CEPRONIQUEL, CEDINIQ y PINARES S.A.— en su lista de sanciones .
Sin embargo, CubaHerald aclara que no pudo confirmar de manera independiente la existencia de un acuerdo entre Washington y La Habana para entregar esas operaciones a compañías estadounidenses. Tampoco existe, hasta ahora, documentación pública que confirme una negociación formal sobre ese asunto. El medio advierte que las conversaciones podrían encontrarse en una etapa preliminar y que no está claro si existen compromisos concretos entre ambas partes .
📊 El contexto diplomático: conversaciones y presión
La decisión de permitir las exportaciones de petróleo al sector privado es significativa en el contexto de las conversaciones que la administración Trump ha iniciado con el gobierno cubano. Según el Miami Herald, el secretario de Estado Marco Rubio ha comenzado conversaciones con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, conocido en Cuba como “el Cangrejo”. Rubio ha declarado que Estados Unidos desea ver reformas económicas en Cuba .
“El gobierno apuesta a que las exportaciones al sector privado, para apoyar sus actividades y eventualmente para su reventa a la población, podrían enviar una señal al gobierno cubano sobre las oportunidades económicas de mejorar las relaciones con Estados Unidos”, señala el Herald .
Mientras tanto, el presidente Trump ha sido explícito en su presión sobre La Habana. El 8 de septiembre, escribió en Truth Social: “¡No habrá más petróleo ni dinero! ¡Cero! Sugiero encarecidamente que llegue a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde” .
⚠️ Las dudas que persisten
A pesar de la existencia del marco regulatorio de la OFAC, la confirmación de que los dos cargamentos señalados por las fuentes hayan llegado efectivamente a Cuba no está verificada de manera independiente. Las fuentes consultadas por CubaHerald no pudieron precisar todos los detalles comerciales ni identificar a las empresas involucradas. El medio realizó consultas a dependencias del Gobierno estadounidense, pero hasta la publicación del reporte no había obtenido una confirmación oficial de los dos cargamentos ni una negativa específica sobre su existencia .
Además, persiste la incertidumbre sobre si las empresas cubanas —incluidas las del sector privado— pueden costear las compras de petróleo en el mercado spot, dado que Cuba ha luchado en años recientes para pagar importaciones de combustible .
Nota de LMS reporta: La posible llegada de petróleo venezolano a Cuba bajo autorización de Washington es, si se confirma, un giro notable en la política energética de la isla. Pero es un giro selectivo y condicionado: el combustible fluye hacia el sector privado, no hacia el gobierno, el ejército ni las empresas estatales que controlan la generación eléctrica y la distribución de combustible. En la práctica, esto significa que la crisis energética del país puede no aliviarse para la mayoría de la población, que depende de la red estatal. El objetivo declarado de Washington es “abrir el grifo” para crear una dependencia energética de Estados Unidos y presionar a La Habana hacia reformas económicas. La pregunta que queda es: ¿puede un sector privado incipiente, sin infraestructura de almacenamiento ni distribución, resolver la crisis energética de un país entero? Y si no puede, ¿cuánto tiempo más tendrán que esperar los cubanos comunes para que la luz vuelva a encenderse?














