Abel Sorzano utiliza coacción, actividades con alimentos caducados y una Java con helado para amedrentar a los trabajadores y silenciar las denuncias de corrupción
Una nueva denuncia ciudadana recibida por LMS reporta revela que el director del Hotel Brisas Trinidad del Mar, Abel Sorzano, ha intensificado sus prácticas de intimidación contra los trabajadores tras las denuncias publicadas sobre corrupción en la instalación. Los trabajadores denuncian que Sorzano ha ejercido coacción y amenazas para obligarlos a retractarse de sus declaraciones ante la OSDE Cubanacán, y ha organizado una «actividad laboral» con alimentos caducados para reunir firmas de respaldo a su gestión.
«A raíz de esto, el director de la instalación Brisas Trinidad del Mar, Abel Sorzano, ha ejercido coacción e intimidación sobre el compañero Ihosvany Boggiano, obligándolo a retractarse ante la OSDE de sus declaraciones previas, bajo amenaza de hacerle ‘la vida imposible’, tal como es su práctica habitual con los subordinados. Esta conducta constituye un abuso de poder y una violación de los derechos laborales», denuncia el trabajador.
🔍 Principales señalamientos:
- Coacción e intimidación contra Ihosvany Boggiano: El director Abel Sorzano ha obligado a Ihosvany Boggiano a retractarse de sus declaraciones previas ante la OSDE, bajo amenaza de hacerle «la vida imposible». Esta práctica de amedrentamiento es habitual en su gestión, según los denunciantes.
- Hostigamiento a Robert Luis: El trabajador Robert Luis, quien participó en la denuncia sobre el manejo irregular de combustibles, ha sido hostigado para que atribuya a un «error por desconocimiento» lo que en realidad responde a prácticas irregulares de venta de combustibles en plena crisis energética.
- Venta ilegal de combustible y desvío de recursos: Se ha justificado que el trabajador Reinier (alias «Mitsubishi») realizaba tomas de muestras de petróleo llevando el mismo a su domicilio privado, donde reside la Jefa Económica del hotel, Nadieska Fontanills . «Resulta inverosímil que un procedimiento técnico de control de calidad deba ejecutarse en un hogar particular, y no en las instalaciones oficiales», denuncia el trabajador. «¿Es legal que dichas muestras se comercialicen en grupos de venta de combustible? Todo indica que nos encontramos ante un desvío de recursos estatales.»
- «Fiesta de la firma forzada»: Para callar las voces y mantenerse en el cargo, la dirección del hotel ha organizado una actividad laboral ofreciendo comprar una Java con una tina de helado, alimentos próximos a vencer y refrescos caducados a sobreprecio, con el único fin de reunir firmas de forma obligatoria en respaldo al director. Esta práctica, orquestada por Ana Celia, jefa de Recursos Humanos, constituye una maniobra para silenciar a los trabajadores y generar una falsa imagen de apoyo. «Quien se niega a firmar sabe que queda en la mira y que su permanencia en el centro estará en riesgo», denuncia el trabajador.
- La inspección de la OSDE: Una visita de la OSDE al municipio a raíz de las denuncias públicas no ha servido para corregir las irregularidades, sino que ha desencadenado una ola de represalias contra los denunciantes .
Contexto de corrupción en el hotel: La denuncia se suma a las múltiples irregularidades ya documentadas en el Hotel Brisas Trinidad del Mar, perteneciente a la OSDE Cubanacán . El hotel, que según fuentes académicas tiene una imagen positiva pero «existen aspectos que inciden de manera desfavorable en su sostenibilidad» , ha sido señalado por robo de combustible, desvío de pasadías y enriquecimiento ilícito de sus directivos. Yaikel Juviel Reyna, delegado de Cubanacán en Trinidad, ha sido mencionado en denuncias anteriores como uno de los protectores de esta red corrupta, a pesar de sus declaraciones públicas sobre la calidad y el compromiso de los trabajadores en el sector . La OSDE Cubanacán tiene establecidas normativas para el control del combustible , pero los denunciantes afirman que estas no se cumplen.
Resumen: LMS reporta ha recibido una nueva denuncia del Hotel Brisas Trinidad del Mar, donde el director Abel Sorzano ha ejercido coacción e intimidación contra los trabajadores que denunciaron actos de corrupción. Sorzano obliga a retractarse a los denunciantes, hostiga a quienes participaron en las investigaciones y organiza actividades con alimentos caducados para reunir firmas de respaldo forzado. Los trabajadores exigen una auditoría exhaustiva y transparente que ponga fin a esta ola de corrupción y despotismo.
Nota de LMS reporta: ¿Hasta cuándo va a ser la impunidad de este hombre? ¿Es tan poderoso quien lo protege que al parecer puede hacer lo que quiera con ese hotel como si fuera propio y en su beneficio personal sin que pase nada? La dirección del hotel ha organizado una «fiesta» con Java y helado para comprar firmas mientras los trabajadores viven en la incertidumbre. La OSDE Cubanacán, el Mintur y la Fiscalía deben actuar con todo el rigor de la ley. No podemos permitir que el miedo y la corrupción sigan gobernando en este hotel. Los trabajadores de base merecen respeto, no represalias














