Directores y metodólogos del combinado deportivo local son acusados de apropiarse de fondos no ejecutados, mientras maltratan a los profesores. El Partido y el Gobierno municipal estarían protegiendo la trama.
Una nueva denuncia desde el municipio Yara, en Granma, pone el foco sobre la dirección local del INDER (Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación). Trabajadores de la institución denuncian una red de maltratos, corrupción y apropiación indebida de fondos que involucra a directivos, metodólogos y cuenta con la presunta protección del Partido y el Gobierno municipal.
Los señalados
El denunciante identifica a los principales responsables:
- Tomás Castañeda Naranjo: Director de un combinado deportivo en Yara.
- Tania Torres Almaguer: Dirigente de la institución.
- Metodólogos del INDER en Yara: Todos ellos, según la denuncia, fueron «tocados con parte de ese dinero».
- El Partido y el Gobierno municipal: Acusados de proteger a los implicados.
Los hechos: dinero inejecutado que no llegó a los trabajadores
El núcleo de la denuncia es el destino de los llamados «fondos inejecutados» —recursos presupuestados que no se gastaron en el año— que, según los denunciantes, debieron distribuirse entre los profesores, pero fueron desviados hacia los directivos y metodólogos.
«No tuvieron en cuenta el sacrificio de los trabajadores», afirma el denunciante. «Lo violaron todo, confabulados con el Partido y el Gobierno, que todos son iguales, unos vividores, gusanos, parásitos de esta Revolución».
La excusa: una resolución del jefe provincial
Los implicados, según el testimonio, están echando la culpa al jefe provincial del INDER, Osvaldo Vento Montiller, alegando que él emitió una resolución que establece que «el dinero inejecutado no es para profesores, sino para directivos».
El denunciante considera esto una violación y pone en duda la existencia de dicha resolución, señalando que atenta contra «la credibilidad del texto de la Gaceta Oficial de la República de Cuba».
El clima laboral: maltrato y acoso
Además del desvío de fondos, la denuncia describe un ambiente de trabajo hostil:
- Tomás Castañeda Naranjo es señalado como «promotor de hechos graves» y responsable de «hostigar y acosar a todos los profesores para hacer sentir mal a un colectivo de trabajadores».
- Los directivos, «con el poder en sus manos, se creen los intocables».
La ausencia del sindicato
Un elemento particularmente grave es la denuncia de que en Yara no existe un sindicato que defienda a los trabajadores: «Hay que denunciar que aquí en Yara, Granma, no existe sindicato que nos defienda, todos son iguales, la misma camarilla».
Esta afirmación, de ser cierta, dejaría a los profesores del INDER en total indefensión frente a los abusos de sus superiores.
El contraste: «Se hacen los revolucionarios»
El denunciante subraya la hipocresía de los implicados: «Se hacen los revolucionarios y son una partida de vividores y corruptos». La institución creada por Fidel Castro, según su testimonio, está siendo manejada por personas que traicionan sus principios.
El objetivo: que el presidente del INDER se entere
El propósito de la denuncia es claro: «Pretendemos con esto que el presidente del INDER sea avizorado de tan grave acusación». Los trabajadores esperan que las máximas autoridades del deporte cubano intervengan para poner fin a esta situación.
Resumen: Trabajadores del INDER en Yara, Granma, denuncian que los directivos Tomás Castañeda Naranjo y Tania Torres Almaguer, junto a todos los metodólogos, se apropiaron de dinero inejecutado que debía destinarse a los profesores. Acusan al Partido y al Gobierno municipal de protegerlos. Denuncian maltrato, acoso y la inexistencia de un sindicato que los defienda. Los implicados culpan al jefe provincial, Osvaldo Vento Montiller, de haber emitido una resolución que favorece a los directivos.
Nota: Esta denuncia refleja una realidad que se repite en muchas instituciones cubanas: los recursos que deberían llegar a los trabajadores se desvían hacia los directivos, y cuando los afectados reclaman, se topan con un muro de silencio y complicidades














