Un ciudadano anónimo denuncia que en la Empresa Municipal Agropecuaria de Cienfuegos una auditoría detectó el desvío de más de 27,000 litros de diésel que debía destinarse a cooperativas y campesinos para la producción de alimentos. El director “Camilo” fue separado del cargo, pero lo recolocaron como inversionista. En su lugar nombraron a “Juan Carlos”, quien, según el denunciante, era el suplente y conocía el desfalco. Su permanencia en el cargo estaría garantizada por ser hermano de la Delegada Municipal de la Agricultura. El gobierno cubano ha reconocido la gravedad del robo de combustible y anunciado “mano dura” contra los responsables, con penas de hasta 30 años de prisión por sabotaje
Un ciudadano anónimo de Cienfuegos ha contactado a nuestra redacción para denunciar el manejo de un caso de corrupción en la Empresa Municipal Agropecuaria.
La denuncia describe una trama de desvío de combustible que afectó directamente a la producción de alimentos en el municipio.
“En Cienfuegos, la Empresa Municipal Agropecuaria, después de ser objeto de una auditoría que detecta disímiles violaciones fundamentalmente en el área de energía y combustible, comprobándose el desvío de más de 27,000 litros de diésel que debía ser asignado a las cooperativas y los campesinos para la producción de alimentos.”
Este caso se inscribe en un contexto nacional de combate al robo de combustible. El primer ministro Manuel Marrero ha exigido “mano dura” contra estos delitos, calificándolos de “particular gravedad por su impacto en la economía y en los servicios básicos a la población” . La fiscalía cubana advierte que el robo de combustible puede calificarse como sabotaje, con penas de hasta 30 años de prisión .
“Separaron al director, pero lo recolocaron como inversionista”
El denunciante afirma que la máxima autoridad de la entidad fue sancionada de forma simulada.
“Debido a este hecho fue separado de su cargo el director ‘Camilo’, al cual le dan otro cargo como inversionista.”*
El cómplice que asciende por nepotismo
Según el testimonio, la persona que ocupó la vacante dejada por “Camilo” no era ajena al desfalco, sino parte del mismo entramado.
“Pero a quien ponen en su lugar, nada más que a su director productivo ‘Juan Carlos’, que al ser su suplente en ocasiones también autorizaba y tenía conocimiento del mal destino del combustible que debería ser utilizado en la producción de alimentos.”*
El ciudadano señala que la inmunidad de este nuevo director proviene de su parentesco con una alta funcionaria.
“Claro, esto es posible por ser el hermano de la Delegada Municipal de la Agricultura. Las investigaciones aún prosiguen, pero a él lo mantiene en su cargo un escudo familiar.”*
“No fueron quienes lo robaron directamente, pero autorizarlo y callarlo es parte del problema”
El denunciante reflexiona sobre la cadena de responsabilidades.
“Quizás sea este un caso donde tener un familiar bien posicionado vale más de lo que parece. No fueron quienes lo robaron directamente, pero autorizarlo y callarlo es parte del problema. Veremos si el gobierno en el municipio cienfueguero le importa más sus campesinos y la comida del pueblo que mantener a los jefes contentos y acomodados.”*
Resumen:
Un ciudadano anónimo denuncia que en la Empresa Municipal Agropecuaria de Cienfuegos se desviaron 27,000 litros de diésel destinados a cooperativas y campesinos. El director “Camilo” fue separado y recolocado como inversionista. Su suplente “Juan Carlos”, que conocía el desfalco, fue ascendido a director. Su permanencia en el cargo estaría garantizada por ser hermano de la Delegada Municipal de la Agricultura.
Nota final:
Más de 27,000 litros de diésel desaparecieron de la Empresa Municipal Agropecuaria de Cienfuegos. Ese combustible debía servir para que los campesinos produjeran alimentos. La auditoría detectó el desfalco. El primer ministro ha pedido “mano dura” contra los responsables del robo de combustible . Pero en Cienfuegos, al director lo cambiaron de puesto y a su cómplice lo ascendieron. La única razón: su hermana es la Delegada Municipal de la Agricultura.
Las autoridades de la Fiscalía y la Contraloría tienen la palabra. ¿De qué sirve la “mano dura” que exige el gobierno si los responsables tienen “escudo familiar”?














