Profesores denuncian que el director del combinado José Martí, Ramón Gutiérrez, aplica descuentos arbitrarios a quienes le parece, mientras la subdirectora y jefes de cátedra pasan semanas sin ir a trabajar. En un acto por el aniversario del INDER, entregaron reconocimientos a quienes no lo merecen y omitieron a los verdaderos merecedores.
Los trabajadores del INDER en Yara, Granma, continúan denunciando el clima de corrupción, favoritismo y arbitrariedad que impera en la institución. En esta ocasión, el foco está puesto en el director del combinado deportivo José Martí, Ramón Gutiérrez, y en la dirección municipal del INDER, que permiten y encubren las irregularidades.
Los descuentos: arbitrarios y selectivos
Según la denuncia, los descuentos a los profesores no se aplican con criterios objetivos, sino a dedo:
- «El director del combinado José Martí le descuenta a quien a él le parece».
- Ponen un ejemplo: «Si faltan a los trabajos voluntarios 8, solo le descuentan a dos o tres».
Es decir, hay profesores que pueden faltar impunemente, mientras otros pagan las consecuencias. «Todo es por su dictadura», sentencia el denunciante.
Los reconocimientos: un acto amañado
El viernes pasado se celebró un acto por el aniversario de la creación del INDER en la escuela Mateo Román. Allí, según el testimonio, se entregaron reconocimientos «a profesores que no lo merecen, y a los que se lo merecen no se lo dan».
El denunciante es claro en la causa: «No se le puede quitar los reconocimientos de un profesor para dárselo a otro porque a su director le convenga». Una práctica que desmoraliza a los trabajadores honestos y premia a los que están en el círculo de poder.
La directora municipal: vio todo y no dijo nada
La directora municipal del INDER estuvo presente en el acto. Vio «todo lo mal hecho». Pero, según la denuncia, «no dijo nada». La conclusión es obvia: «Es que entre ellos se tapan».
Los privilegiados: subdirectora y jefes de cátedra no trabajan
Uno de los elementos que más indigna a los trabajadores es la doble moral con que se aplican las normas:
- «La subdirectora del combinado se pasa hasta dos semanas sin ir a trabajar».
- «Los jefes de cátedra» también faltan.
- A ellos, sin embargo, «no les descuentan un kilo».
Mientras tanto, «a los profesores sí les descuentan y andan velándolos». Un trato desigual que refleja el abuso de poder y la falta de ética de los directivos.
El director: «poco hombre» y sin etiqueta profesional
El denunciante recoge la opinión generalizada de los profesores sobre Ramón Gutiérrez: «Muchos profesores lo tienen tildado como poco hombre, porque no tiene ni etiqueta profesional como para dirigir a un grupo de profesores».
Un municipio sin cambios
La denuncia concluye con una observación significativa: «En el municipio, el único centro de trabajo que no ha tenido cambio es el INDER, con los cambios que dieron para el país completo». Una prueba más de que la corrupción y el amiguismo protegen a los directivos, mientras los trabajadores de base siguen sufriendo las consecuencias.
Resumen: Profesores del INDER en Yara denuncian que el director del combinado José Martí, Ramón Gutiérrez, aplica descuentos arbitrarios, mientras la subdirectora y jefes de cátedra pasan semanas sin ir a trabajar sin que les descuenten. En un acto por el aniversario, entregaron reconocimientos a quienes no lo merecen, con la directora municipal presente que no dijo nada. Los profesores consideran que Gutiérrez no tiene etiqueta profesional para el cargo. El INDER es el único centro que no ha tenido cambios en el municipio.
Conclusión: Este caso refleja una realidad que se repite en muchas instituciones cubanas: los directivos se protegen entre sí, aplican la ley con rigor solo a quienes no están en su círculo, y premian a los amigos mientras castigan a los honestos.














