El proceso, celebrado a puerta cerrada por «razones de Seguridad Nacional», incluye diez delitos adicionales de corrupción que serán juzgados por separado.
La Habana, 13 nov – El juicio por el delito de espionaje contra Alejandro Gil Fernández, quien se desempeñó como viceprimer ministro y ministro de Economía y Planificación de Cuba, concluyó este jueves tras tres días de vistas orales en el Tribunal Supremo Popular (TSP), según confirmaron fuentes cercanas al proceso.
El tribunal, que se celebró en la capital cubana, se desarrolló a puerta cerrada, con acceso restringido exclusivamente a «las partes y las personas autorizadas por el tribunal» debido a «razones de Seguridad Nacional». El TSP no informó sobre si el caso quedó visto para sentencia o cuándo se espera que se emita el fallo.
La Fiscalía General de la República (FGR) imputa al ex alto cargo un total de once delitos. Además del de espionaje, por el que acaba de ser juzgado, se le acusan otros diez delitos que serán procesados en un procedimiento separado, el cual aparentemente involucra a otros investigados. La lista de cargos incluye malversación, falsificación de documentos, evasión fiscal, tráfico de influencias, lavado de activos, actos en perjuicio de la actividad económica, cohecho, infracción de las normas de protección de documentos clasificados, y sustracción o daño de documentos oficiales.
Gil, quien fue ministro de Economía y Planificación entre 2018 y 2024, fue destituido de su cargo en febrero del año pasado. Inicialmente, su cese se atribuyó a problemas en la aplicación de las reformas económicas en medio de la grave crisis que atraviesa el país. Sin embargo, un mes después, el presidente Miguel Díaz-Canel emitió un inusual comunicado revelando que Gil estaba siendo investigado por «graves errores» vinculados a delitos de corrupción y que el exministro había reconocido «graves imputaciones». Desde entonces, Gil permanecía en prisión provisional.
La acusación formal por parte de la FGR llegó a finales de octubre de este año, más de un año y medio después del anuncio presidencial, revelando la inesperada y grave acusación de espionaje que reconfiguró por completo el caso.
Alejandro Gil, considerado en su momento una figura muy cercana al presidente Díaz-Canel y miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, es el funcionario de más alto rango que cae en desgracia en al menos los últimos 15 años. Durante su mandato, estuvo al frente de la implementación de la polémica Tarea Ordenamiento en 2021, una reforma monetaria que buscaba eliminar la dualidad monetaria pero que resultó ser un fracaso. También dirigió la aplicación de duras medidas de ajuste, como la subida de hasta un 400% en el precio de los combustibles, y fue una figura clave en la apertura de ciertos sectores económicos a la iniciativa privada nacional.














