Un ciudadano relata cómo fue víctima de una red de estafa liderada por jóvenes que operan en «piqueras» de Parque Cunita, junto a bicitaxistas. Su versión incluye un recorrido por Galiano y Neptuno, la estrategia de apartamentos alquilados por horas y una persecución fallida. La denuncia anónima incluye las fotos de la supuesta estafadora y de su cómplice. La víctima, que ya logró la captura de la implicada en otro caso, advierte que la red sigue activa y tiene varias casas habilitadas para actuar.
Un ciudadano, que prefiere mantener su identidad en el anonimato, ha contactado a nuestra redacción para alertar sobre una red de estafa que opera en La Habana.
El denunciante, que perdió 4,300 dólares en el engaño, describe una organización bien estructurada que utiliza apartamentos alquilados por horas y la complicidad de bicitaxistas para cometer los fraudes y garantizar la huida.
Las zonas de operación y el modus operandi
Según el testimonio, las estafadoras contactan a sus víctimas a través de Internet y las citan en puntos específicos de la capital. Las direcciones más utilizadas son:
- Galiano esquina a Zanja, 4to piso. El denunciante explica que esta casa está «sola» porque la principal estafadora que residía allí está actualmente presa, aunque advierte que su marido sigue al frente del inmueble.
- Neptuno entre Escobar y San Miguel.
El mecanismo incluye alquilar viviendas particulares por períodos de una a tres horas, donde una familia «real» vive de alquilar su espacio a los estafadores, muchas veces sin saber que se comete un delito.
“Incluso alquilan casas donde viven personas, es decir, una familia la alquila por 1 o 3 horas como máximo.”
El método de la huida: una ventanilla y la complicidad de los bicitaxis
El denunciante detalla su experiencia personal, ocurrida en el inmueble de la calle Galiano.
“A mí me esperaban abajo. Ella me enseñó el dinero para que viera que era verdadero. Terminó de contar mi dinero (220,000 CUP) y puso los USD en la mesa. Me dio la vuelta por atrás, se metió en un cuarto y lo cerró. A patadas tumbé esa puerta, luego otra puerta más, y luego otras tres puertas. Ella se tiró por una ventanilla en el cuarto piso.”
La organización cuenta con una red de apoyo externa para facilitar la fuga.
“Al llegar abajo, un bicitaxi (cuyo conductor resultó ser el novio o marido de la muchacha) habló con ella mientras yo estaba arriba siendo estafado.”
La pasividad policial
Cuando el amigo del denunciante persiguió a la estafadora, ocurrió un hecho que, según la víctima, evidencia la impunidad del entorno.
“Para la casualidad, había un comboy en la equina y una patrulla. Pararon a mi amigo porque supuestamente estaba robando la moto. Cuando entregó el carnet y explicó que nos habían robado, ni se inmutaron en caerle atrás ni pararla a ella, que iba tan rápido que ya se había perdido.”
«Ya la metí presa, pero esto es una red»
A pesar de que el ciudadano logró identificar a la estafadora (cuyas fotos adjuntó a la denuncia) y promover su detención por otro hecho, advierte que la organización sigue intacta.
“A ver, la persona que me estafó ya la metí presa, pero sé que esto es una red y quiero que no vuelvan a estafar más.”
Resumen:
Un ciudadano anónimo denuncia una red de estafa en La Habana, con ramificaciones en calles como Galiano y Neptuno. La organización utiliza casas alquiladas por horas, piqueras de bicitaxis y cómplices en moto para huir. El denunciante perdió 4,300 USD y fue víctima de una persecución fallida, ya que la policía detuvo a su amigo mientras la estafadora escapaba.
Nota final:
Esta no es una denuncia contra un funcionario público, sino un retrato de la inseguridad ciudadana en La Habana. Si es cierto que en pleno Centro Habana existen pisos francos al servicio de una red de estafadores, con el apoyo de bicitaxistas y la pasividad policial, el problema es alarmante. La Policía Nacional Revolucionaria debe investigar las direcciones mencionadas, así como a los conductores de bicitaxis que actúan de campana. La denuncia ciudadana es detallada y ofrece pruebas. Ahora las autoridades deben decidir si quieren acabar con esta red o si seguirán deteniendo a las víctimas en lugar de a los criminales.














