Productores reportan falta de combustible, rotura de equipos sin solución desde octubre e incertidumbre ante fábricas paralizadas, mientras sus cosechas corren riesgo de perderse.
A pocos días del inicio de la campaña del tomate en el municipio de Yara, provincia Granma, un grupo de campesinos denunció públicamente lo que califican como «abandono político y gubernamental». A través de un mensaje enviado a un medio o canal de denuncia, los productores exponen una situación crítica que pone en peligro el fruto de su trabajo.
Problemas Reportados por los Campesinos:
- Falta de combustible: Los denunciantes aseguran que no se les garantiza petróleo para la campaña, ni siquiera en dólares. El acceso se limita a 20 litros por plataforma mediante un sistema de turnos, lo que califican como insuficiente y desastroso.
- Fábricas paralizadas: Ninguna de las fábricas destinadas al procesamiento del tomate está lista para operar. En particular, señalan que la Fábrica de Yara tiene su pesa industrial rota desde el mes de octubre, y a la fecha no se ha dado solución.
- Falta de mantenimiento y gestión: Los campesinos denuncian que no hay combustible para trasladar a los especialistas necesarios para las reparaciones, y responsabilizan directamente a la «dejadez» y «falta de compromiso» de los directivos.
- Incertidumbre recurrente: Afirman que esta situación se repite ciclo tras ciclo: la cosecha llega y comienzan las incertidumbres. Comparan el caso con lo que ocurre en la producción de arroz.
Señalamientos Directos:
Los productores son explícitos en su crítica. Descartan el argumento tradicional del bloqueo y sitúan el problema en la gestión interna:
- «Antes era la culpa del bloqueo, hoy falta de combustible para buscar a los especialistas con los patrones».
- «Colapso político y administrativo es el mejor calificativo».
- «Nadie es responsable, solo los que invertimos y hacemos tomateras sufrimos estas desgracias».
Resumen: Campesinos de Yara, en Granma, denuncian el abandono gubernamental ante el inminente inicio de la campaña del tomate. Reportan una aguda escasez de combustible, fábricas paralizadas —una de ellas con un equipo roto desde octubre— y nulas soluciones por parte de los directivos. Advierten que, como en cosechas anteriores, sus esfuerzos e inversiones podrían perderse.
Nota: Esta denuncia refleja el hartazgo de los productores agrícolas ante la recurrente falta de previsión y recursos en sectores clave para la alimentación del país. Evidencia una desconexión entre los discursos oficiales que priorizan la producción de alimentos y la realidad cotidiana en el campo, donde la ausencia de soluciones técnicas y de combustible convierte el trabajo de los campesinos en un acto de resistencia condenado a la incertidumbre.














