La presidenta interina venezolana afirmó que la conversación se dio en un marco de «respeto mutuo», marcando el primer contacto directo desde la captura de Maduro y el inicio de la supervisión estadounidense
La presidenta en funciones de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó este miércoles haber sostenido una «larga, productiva y cortés» conversación telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En un mensaje difundido en sus redes sociales, Rodríguez describió el diálogo como desarrollado en un «marco de respeto mutuo», donde se trató «una agenda de trabajo en beneficio de nuestros pueblos». Este intercambio marca el primer contacto directo entre ambos mandatarios desde la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, que abrió la actual etapa de transición política bajo una inédita supervisión de Washington.
El contacto, que según fuentes diplomáticas se extendió por varios minutos con la participación del secretario de Estado Marco Rubio, refleja un cambio radical en el tono de las relaciones bilaterales, después de más de dos décadas de hostilidad entre el chavismo y sucesivas administraciones estadounidenses. Horas antes de que se conociera la llamada, Rodríguez había comparecido en Caracas reafirmando su disposición al «entendimiento desde la divergencia» y destacando la liberación de más de 400 presos, aunque sin mencionar aún el contacto con la Casa Blanca.
Por su parte, Trump, al ser interrogado por periodistas en el Despacho Oval, evitó mencionar a Rodríguez por su nombre pero elogió la conversación, refiriéndose a su interlocutora como «una persona estupenda» y afirmando: «Tuvimos una excelente conversación hoy. Hemos trabajado muy bien con ella… creo que nos estamos llevando muy bien con Venezuela». Este tono conciliador, alejado de las anteriores retóricas de confrontación, anticipa una etapa de diálogo y cooperación limitada, claramente dirigida y supervisada desde Washington, en lo que constituye un reordenamiento estratégico de la influencia estadounidense en el país sudamericano.
Resumen: Delcy Rodríguez y Donald Trump confirmaron una llamada telefónica «productiva» y de «respeto mutuo», estableciendo el primer canal directo entre los gobiernos desde el inicio de la transición venezolana supervisada por EE.UU.
Nota: La llamada simboliza la normalización de un canal de poder donde Washington, a través de Marco Rubio, ejerce un rol de guía y supervisión sobre el gobierno interino de Caracas, transformando una relación de sanciones y presión en una de influencia directa y condicionada.














