
En Yara, una anciana de 87 años que vive sola y perdió sus colchones en las inundaciones recibió uno personal porque «los cameros son para quienes tienen cama de ese tamaño»
Ludi Vina Ramírez González, de 87 años, viuda y sola, perdió sus colchones en las inundaciones. Le ofrecieron un colchón personal, pero ella lo rechazó porque su cama es camero. Mientras tanto, en la misma calle Carlos Amengual, una vivienda recibió dos colchones porque el nieto trabaja en el gobierno.








