Empleados de la UEB Los Caneyes en Bayamo, Granma, denuncian que llevan dos meses sin recibir salario sin que la dirección ofrezca explicaciones. En la cafetería Las Palmitas, el administrador Eudecel Céspedes se ha vuelto «intocable», compartiendo lo poco que llega con inspectores, policías y personas del Partido. Las trabajadoras que hablan temen represalias.
Trabajadores de la UEB Los Caneyes en Bayamo, Granma, han contactado a nuestra redacción para denunciar una situación crítica que afecta a toda la unidad. Según su testimonio, llevan dos meses sin recibir salario, sin que la dirección ofrezca explicaciones. En la cafetería Las Palmitas, que presta servicios a asistidos, el administrador Eudecel Céspedes se ha convertido en «intocable», compartiendo los escasos recursos con inspectores, policías y personas del Partido.
Los hechos: dos meses sin salario
La denunciante, una trabajadora de la UEB, relata:
«Trabajadores de la UEB Los Caneyes en Bayamo llevan dos meses sin recibir salario. El por qué se ‘desconoce’. No dan explicaciones».
El miedo: «los que hablan los sancionan»
La trabajadora explica por qué la denuncia es anónima:
«Me lo comentaron algunos de sus trabajadores y no se atreven a publicarlo, pues ya usted sabe cómo está esto».
«Espero mi nombre no sea publicado, pues esto es real, yo soy también trabajadora de esta UEB».
La cafetería Las Palmitas: «todo lo que pasa por allí es la crema»
La denunciante aporta detalles sobre las irregularidades en la cafetería Las Palmitas, administrada por Eudecel Céspedes:
«Lo que dices de Yisel es muy cierto, yo soy trabajadora de esa UEB, pero no solamente es ella».
«El administrador de Las Palmitas, Eudecel Céspedes (esta cafetería presta servicio de SAF, atienden a asistenciados), y lo poco que entra todo se lo comparten».
«Lo que pasa por esta cafetería es la crema: desde inspectores, policías, hasta personas del Partido, todos buscando su tajada».
La impunidad: un administrador «intocable»
La trabajadora describe cómo opera Céspedes:
«De ahí este administrador se cree intocable».
«Pero nosotros los trabajadores no podemos decir nada, porque nos sancionan y nos votan enseguida».
El contexto: antecedentes en Los Caneyes
Esta no es la primera vez que este medio recibe denuncias sobre la UEB Los Caneyes. El pasado 20 de marzo, un ciudadano denunció que el jefe de la unidad había convertido las instalaciones en su residencia permanente, mientras trabajadores afectados por el huracán Melissa vivían en centros de acogida . En esa denuncia, también se reportaba que la UEB no había pagado las vacaciones del año pasado a sus empleados.
Ahora, dos meses sin salario agravan aún más la situación.
Resumen:
Trabajadores de la UEB Los Caneyes en Bayamo, Granma, denuncian que llevan dos meses sin cobrar salario, sin explicaciones de la dirección. En la cafetería Las Palmitas, el administrador Eudecel Céspedes se ha convertido en «intocable», compartiendo lo poco que llega con inspectores, policías y personas del Partido. Los trabajadores que hablan temen represalias.
Nota final:
Esta denuncia refleja una realidad que se repite en muchas empresas cubanas: salarios que no llegan, directivos que se enriquecen, y trabajadores que callan por miedo a represalias. Eudecel Céspedes, el administrador de Las Palmitas, se cree «intocable» porque tiene a inspectores, policías y personas del Partido comiendo de su mano. Mientras tanto, los trabajadores de base no cobran desde hace dos meses.
La Fiscalía, el Ministerio de Trabajo y las autoridades de Granma tienen la palabra. Los trabajadores de Los Caneyes no pueden seguir dos meses más sin salario. Y Eudecel Céspedes no puede seguir siendo «intocable».














