El seguimiento marítimo muestra que al menos una nave estaba a menos de 8 millas náuticas de Cayo Romano, rozando el límite de las aguas territoriales cubanas (12 millas). El despliegue se enmarca en la «Operación Southern Spear», que busca bloquear el envío de petróleo a la Isla.
La crisis entre Cuba y Estados Unidos escaló este domingo a un nivel de tensión naval significativo, luego de que plataformas de monitoreo marítimo detectaran la presencia de al menos tres buques militares estadounidenses operando a muy corta distancia de las aguas territoriales cubanas.
Según datos obtenidos a través de la plataforma pública VesselFinder, uno de los navíos fue localizado alrededor de las 11:00 a.m. a menos de ocho millas náuticas de la costa de Cayo Romano Occidental, en el archipiélago cubano. Esta posición es críticamente cercana: el mar territorial de un Estado, donde ejerce soberanía plena, se extiende hasta 12 millas náuticas desde la costa, según la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR).
Implicaciones Legales y Geopolíticas de la Proximidad:
- Umbral de Aguas Territoriales: El buque detectado se encontraba a apenas 4 millas náuticas del límite formal del mar territorial cubano.
- «Paso Inocente»: Dentro de las 12 millas, los buques extranjeros solo pueden transitar bajo el principio de «paso inocente»: de forma continua, rápida y sin realizar actividades hostiles, de inteligencia o de investigación.
- Señal de Disuasión: La extrema proximidad, incluso si se mantiene fuera del límite de 12 millas, es una demostración de fuerza y una señal de vigilancia extrema en una zona de alta sensibilidad militar. No se ha confirmado si los buques ingresaron a aguas territoriales, pero su posición es considerada una provocación estratégica.
Contexto de la «Operación Southern Spear»:
Este movimiento no es aislado. Se enmarca en la «Operación Southern Spear», el amplio despliegue naval con el que Estados Unidos ha intensificado su presencia en el Caribe con objetivos declarados:
- Interdicción de Buques Sancionados: Interceptar y disuadir a tanqueros que intenten llevar petróleo a Cuba violando el bloqueo.
- Control de Rutas Marítimas: Monitorear y controlar las rutas utilizadas para el tráfico de combustible desde Venezuela y otros puntos hacia la Isla.
- Presión Militar Directa: Ejercer una presión disuasoria tangible sobre el gobierno cubano y cualquier país o empresa que intente abastecerlo.
En semanas recientes, esta operación ha incluido el despliegue de portaaviones, interceptación de tanqueros y un reforzamiento masivo de la presencia de la Marina y la Guardia Costera estadounidenses en el Caribie occidental.
Silencio Oficial Cubano en un Momento de Crisis Máxima:
Hasta el momento, el gobierno cubano no ha emitido ningún pronunciamiento público sobre la presencia de estos buques de guerra. Este silencio se da en el pico de la crisis interna:
- Crisis Energética Total: Apagones de más de 14 horas, racionamiento extremo de combustible (20 litros por persona en USD).
- Parálisis Nacional: Reducción de horarios bancarios, concentración de la administración pública, postergación de eventos culturales masivos.
- Presión Diplomática Extrema: Ultimátum con aranceles de Trump a países que ayuden a Cuba y acusaciones de congresistas como Carlos Giménez de «traición» a quienes lo hagan.
La presencia de los buques militares añade una capa de presión militar directa a la ya insostenible presión económica y humanitaria.
Posibles Escenarios:
La cercanía de las naves de guerra plantea interrogantes sobre los próximos pasos:
- ¿Es una advertencia previa a una posible intervención o bloqueo naval más estricto?
- ¿Busca intimidar a otros barcos mercantes (como el reciente «Sandino») para que no descarguen en puertos cubanos?
- ¿Es una exhibición de fuerza para el consumo interno estadounidense y regional, reforzando el mensaje de la administración Trump?
Resumen: Tres buques de guerra de EE.UU. fueron detectados operando a menos de 8 millas de la costa cubana (Cayo Romano), rozando el límite de las 12 millas de aguas territoriales. El despliegue forma parte de la «Operación Southern Spear», que busca bloquear el envío de petróleo a Cuba. Esta demostración de fuerza ocurre en el momento de mayor crisis energética y parálisis interna en la Isla, elevando la tensión geopolítica a un nivel naval sin precedentes recientes.
Nota: La imagen de buques de guerra estadounidenses acechando a pocos kilómetros de la costa cubana mientras la Isla se apaga y se paraliza por dentro es la fotografía perfecta de la política de «máxima presión»: un cerco que se estrecha por aire, mar y tierra. No son solo sanciones económicas; es una presencia militar tangible que recuerda que, detrás de la «medicina dura» de la asfixia económica, existe una fuerza capaz de imponerla por todos los medios. Para Cuba, amanecer con acorazados en el horizonte es despertar a la realidad de un aislamiento que ya no es solo diplomático o comercial, sino también militar.














