Un denunciante revela que desde hace un mes, los pacientes renales de la provincia son ingresados los lunes y retornados los viernes, pasando la semana lejos de sus familias. Mientras tanto, el gobierno central reasigna combustible a servicios considerados «vitales» en un proceso opaco que ha dejado a territorios enteros sin recursos. La medida, que prioriza unos servicios sobre otros, profundiza el sufrimiento de los más vulnerables.
Una desgarradora denuncia desde Granma expone la realidad que viven los pacientes de hemodiálisis en la provincia. Según el testimonio recibido, desde hace aproximadamente un mes, estos enfermos son hospitalizados los lunes y retornados a sus hogares los viernes, pasando la semana completa internados en centros hospitalarios debido a la falta de combustible para sus traslados diarios.
El drama: una semana lejos de casa
El denunciante relata:
- «Pacientes de hemodiálisis en Provincia Granma hospitalizados por falta de combustible para moverlos».
- «Los hospitalizan lunes y los retornan viernes. Llevan así un mes».
- «Y sin respuesta ni solución».
Esta práctica, aunque presentada por las autoridades como una solución para garantizar el tratamiento, implica para los pacientes pasar cinco días consecutivos fuera de su entorno familiar, con todas las consecuencias emocionales y físicas que ello conlleva.
La respuesta oficial: una estrategia que se replica
Según ha podido confirmar este medio, la situación descrita no es exclusiva de Granma. A inicios de febrero, medios oficiales reportaron que en Ciego de Ávila se implementaron «medidas excepcionales» ante la escasez de combustible, que incluyen la hospitalización de pacientes que residen en localidades alejadas de los hospitales de referencia . En esa provincia, los pacientes ingresados reciben tratamiento durante una semana completa y obtienen un pase hospitalario los viernes para regresar con sus familias, retornando el domingo .
En Granma, la Agencia Taxis Cuba y el Ministerio de Salud Pública implementaron un plan de contingencia que incluye el uso de triciclos eléctricos para el traslado de pacientes en Bayamo y el reforzamiento de la capacidad de ingreso hospitalario para residentes de otros municipios .
La centralización del combustible: una decisión que tiene consecuencias
El denunciante, en comunicación con este medio, aporta un contexto más amplio: el gobierno está centralizando el combustible de todo el país para mantener servicios considerados por ellos «vitales». Esta reasignación se realiza desviando el combustible de cualquier lugar y zona del país que tenga conexión con el gobierno, usando excusas como «renovación de combustible por degradación del mismo».
Aunque es probable que centros como hospitales sean priorizados, esta política implica necesariamente quitar combustible a provincias y municipios concretos para destinarlo a otros destinos considerados prioritarios. Esta reasignación es la causa directa de que pacientes como los de hemodiálisis en Granma hayan perdido el servicio de transporte diario y deban ser hospitalizados durante toda la semana.
Las prioridades oficiales: ¿salud o generación eléctrica?
El gobierno ha sido explícito sobre sus prioridades. El viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga anunció que el combustible disponible se destinará principalmente a la generación eléctrica, los sistemas de salud y agua, la defensa nacional y sectores clave para la obtención de divisas . En el sector salud, se prioriza la atención a urgencias médicas, la salud maternoinfantil y el programa de cáncer .
Sin embargo, esta jerarquización de servicios esenciales deja en evidencia que no todos los pacientes reciben el mismo trato. Mientras unos pueden acceder a transporte, otros deben ser hospitalizados. Y en todo este proceso, la voz de los pacientes y sus familias rara vez es escuchada.
El costo humano: más allá de las estadísticas
El doctor Abel Molina, cuya esposa requiere hemodiálisis en La Habana, explicaba recientemente a Martí Noticias: «Mi esposa y yo somos dos médicos y sabemos las complicaciones; si el paciente no se da hemodiálisis en una semana, fallece. Van a caer la gente como moscas, es un genocidio porque no tienes medicina, no tienes comida, no tienes luz» .
En Holguín, las autoridades informaron que los pacientes nefrológicos serán ingresados en los cinco hospitales de la provincia y recibirán atención de un equipo multidisciplinario . Pero las condiciones de esos ingresos, la calidad de la alimentación y la disponibilidad de insumos siguen siendo interrogantes sin respuesta.
Resumen:
Pacientes de hemodiálisis en Granma son hospitalizados de lunes a viernes desde hace un mes debido a la falta de combustible para sus traslados diarios. Esta medida, que se replica en otras provincias, es consecuencia directa de la centralización y reasignación del combustible por parte del gobierno hacia servicios considerados «vitales». Mientras las autoridades presentan estas acciones como garantía de continuidad del tratamiento, los pacientes y sus familias sufren las consecuencias de una política que prioriza unos servicios sobre otros sin considerar el costo humano.
Conclusión:
La denuncia de este ciudadano anónimo pone rostro a las estadísticas. Detrás de cada paciente hospitalizado de lunes a viernes hay una familia que se desgarra, un hogar que permanece vacío, unas condiciones de alimentación y descanso que no son las adecuadas. La estrategia oficial de «garantizar el servicio» mediante la hospitalización prolongada invisibiliza el drama cotidiano de quienes, además de enfrentar una enfermedad terminal, deben soportar el alejamiento forzado de sus seres queridos.
Mientras el gobierno central decide qué es «vital» y qué no, y reasigna combustible en un proceso opaco que nadie fiscaliza, los pacientes renales de Granma se convierten en víctimas silenciosas de una crisis que no crearon. La pregunta que queda flotando es: ¿cuánto tiempo más podrán resistir?














