Exige tierras para exfuncionario cómplice, manejo irregular de donaciones para damnificados y protege a un presidente de CCS acusado de desvío masivo de arroz, según denunciante.
Tras la publicación de una primera denuncia sobre la falsedad política de Niurka Alarcón Gómez, Primera Secretaria del PCC en Yara, un nuevo denunciante se presenta con lo que considera «argumentos que faltaban» para demostrar la incapacidad, corrupción y abusos de la dirigente y su círculo.
El relato, enviado por alguien que afirma tener «acceso a personas que han formulado quejas en la fiscalía municipal», detalla tres nuevos y graves señalamientos que pintan un cuadro de abuso de poder, desvío de recursos y protección a presuntos delincuentes.
1. Abuso de poder para beneficiar a un cómplice en estafa millonaria
La primera acusación involucra a Julio Coca, exdirector municipal de Educación. Según el denunciante, Niurka Alarcón «usó su cargo para intimidar» a varios presidentes de Cooperativas de Crédito y Servicios (CCS), a quienes «les exigió buscarle tierras a Julio Coca».
El motivo de este favor sería una deuda de complicidad. El denunciante afirma que Coca y su hija deben «más de 25 millones de pesos (CUP)» por una supuesta estafa: cobraban un 10% de comisión por entregar en efectivo dinero que les era transferido a diversas personas. Presionar por tierras para Coca sería, entonces, un pago por servicios prestados o silencio guardado.
2. El olvido y el engaño a los damnificados del huracán Melissa
La segunda acusación toca una fibra sensible: el manejo de la ayuda a los damnificados por las inundaciones y desbordamientos tras el huracán Melissa.
El denunciante recuerda que Niurka Alarcón recorrió las zonas afectadas —como Veguitas, La Ceba, Macuto, El Jardín y Repelón— prometiendo en nombre de la Revolución que «las donaciones van a llegar» y que nadie quedaría desprotegido.
Sin embargo, la realidad descrita es otra: «todavía hay comunidades… donde los colchones cameros, que eran regalados, no se saben dónde están». Peor aún, el denunciante asegura tener conocimiento de que «una parte se han vendido a 70, 80 y hasta 90,000 pesos» en el mercado negro. Las promesas de la dirigente, por tanto, habrían quedado en «olvido y engaño».
3. Protección a un «parásito» y desvío masivo de arroz
La acusación más detallada y grave involucra a un particular: el presidente de la CCS «Benilde Orozco».
- El delito: Según el denunciante, este señor «no siembra», pero saca «contenedores y contenedores» de arroz del municipio para vender a particulares. Su CCS, que debería dedicarse a cultivos varios, se habría convertido en un mecanismo para desviar la producción estatal de arroz, un producto vital para la seguridad alimentaria. Lo compara con el antiguo sistema de Acopio, llamándolo un «parásito».
- La protección: Quienes le darían «luz verde» para operar con impunidad serían Niurka Alarcón y el intendente (presidente del gobierno municipal) Lázaro [Gómez]. El denunciante afirma que ambos «han desviado auditorías fiscalizadas» porque saben que la CCS incurre en «delitos graves».
- El vínculo corrupto: Esta protección tendría una contrapartida social. El denunciante asegura que Niurka y Lázaro «han participado en varias fiestas personales en la casa de Yunier Montero Macías», sugiriendo una relación de favores y disfrute de privilegios a cambio de blindaje.
Conclusión: Un llamado a romper la impunidad
El denunciante cierra afirmando que hay «pruebas suficientes» y que varias personas han llevado quejas a la fiscalía municipal, pero la verificación fiscal no se ha materializado. Su esperanza, expresa, es que «a través de su publicación haya un empuje para ver si se acaba esa bendita impunidad».
La imagen que se consolida es la de una dirigente que no solo fabrica apoyo ficticio en redes sociales, sino que presuntamente utiliza su poder para encubrir estafas, desviar ayuda humanitaria y proteger redes de desvío de alimentos, todo mientras disfruta de una impunidad que el ciudadano común anhela ver resquebrajada.
Resumen:
Una nueva denuncia amplía las acusaciones contra Niurka Alarcón, Primera Secretaria del PCC en Yara. Se le acusa de: 1) presionar a cooperativistas para que den tierras a Julio Coca, exdirector de Educación y presunto estafador; 2) haber engañado y abandonado a los damnificados del huracán Melissa, permitiendo la venta en el mercado negro de colchones donados; y 3) proteger junto al intendente Lázaro al presidente de la CCS Benilde Orozco, quien desvía contenedores de arroz estatal.
Nota breve final:
Esta denuncia conecta los puntos entre la corrupción política y el sufrimiento cotidiano. No son solo cargos o tierras: es el colchón que no llega al que perdió su casa, es el arroz que no llega al plato del pueblo sino al bolsillo de un intermediario ilegal. Cuando el poder se usa para proteger este tipo de operaciones, deja de ser autoridad para convertirse en una mafia institucionalizada. El silencio «abismal» del pueblo, denunciado antes, encuentra aquí su explicación más cruda: es el silencio de quienes ven cómo se les roba hasta la esperanza.














