En Morón, el pueblo se echa a la calle por apagones de 15 horas y la falta de comida, dejando 6 detenidos y la sede del Partido incendiada. Díaz-Canel admite que el país lleva 90 días sin petróleo. Mientras tanto, la familia Marrero Cruz (hermana del Primer Ministro) opera heladerías de lujo en Matanzas con plantas eléctricas propias y leche importada que falta en los hospitales. Sandro Castro, nieto de Fidel, se burla de la crisis en sus videos mientras maneja Mercedes-Benz. Un informe internacional destapa el sistema de dos velocidades: para la élite, protección y privilegios; para el 89% de los cubanos, pobreza extrema.
El contraste es tan brutal que duele, y ya nadie lo puede ignorar. Mientras en las calles de Morón, Ciego de Ávila, el pueblo quema las calles por hambre y oscuridad, los hijos y familiares de la cúpula gobernante viven en una burbuja de lujo, con leche importada que debería ser para niños enfermos, plantas eléctricas que blindan sus negocios y una burla cínica hacia quienes sufren la crisis.
El infierno en las calles: Morón arde
Cientos de personas hartas de apagones de hasta 15 horas y sin comida salieron a las calles de Morón. La protesta, una de las más intensas de los últimos meses, terminó con la sede del Partido incendiada, una farmacia atacada y al menos 6 detenidos, entre ellos un menor de 15 años.
El propio presidente Miguel Díaz-Canel admitió la gravedad de la crisis energética: «Cuba no ha recibido petróleo en tres meses». El país lleva 90 días sin combustible y colapsa.
El imperio Marrero Cruz: helados de lujo en medio del apagón
Mientras el resto de Matanzas sufre apagones, la red de heladerías de la familia Marrero Cruz —hermana del Primer Ministro— opera como un oasis energético. Según la denuncia, cuentan con:
- Plantas eléctricas industriales, paneles solares importados y baterías de respaldo. Ni un solo apagón.
- Un vaso de helado a 300 pesos, y un pote a 4,000 pesos, cuando el salario promedio no supera los 6,000 mensuales.
- Trabajadores de la familia que cobran más de 100,000 pesos mensuales.
- Lo más grave: sus almacenes están llenos de leche en polvo alemana importada, mientras en hospitales pediátricos los niños enfermos no tienen leche.
El circo de Sandro Castro: burlarse de la crisis mientras se vive como rey
El nieto de Fidel Castro, con más de 120,000 seguidores en Instagram, se ha convertido en el emblema del cinismo de la élite:
- Es dueño del EFE Bar en La Habana (Calle 23) y distribuidor de bebidas, con un negocio de distribución y eventos nocturnos.
- En sus videos satíricos («Vampirach») se burla de la falta de pollo, los apagones y la escasez, disfrazado de vampiro o monje.
- En 2021 fue grabado manejando un Mercedes-Benz mientras el país se caía a pedazos.
- Su cumpleaños en 2024 lo celebró en su bar, horas después de un apagón masivo.
- Lo más cínico: en un video reciente con un imitador de Trump que hablaba de mansiones y lujos, Sandro mostró su medio de transporte… un «triciclón» eléctrico. ¿Ironía o burla?
La cúpula: más negocios, mismo privilegio
Un informe de Food Monitor Program (FMP) destapa el sistema de dos velocidades que opera en Cuba. Los negocios vinculados a la élite —como Sandro Castro y Tamara Marrero Cruz— tienen:
- Acceso prioritario a divisas e importaciones.
- Estabilidad regulatoria.
- Tolerancia absoluta a inspecciones.
- Protección institucional.
Mientras tanto, el 89% de la población vive en pobreza extrema. Cualquier emprendedor común enfrenta fiscalización arbitraria, restricciones constantes e incertidumbre total.
La pregunta que duele
¿Cómo es posible que mientras el pueblo quema las calles por hambre y oscuridad, los hijos y familiares de la cúpula vivan como reyes con leche importada que debería ser para niños enfermos, manejen Mercedes-Benz y se burlen de la crisis en videos mientras sus negocios jamás sufren un apagón?
Resumen:
Mientras Morón arde por las protestas contra los apagones y la escasez, con 6 detenidos y la sede del Partido incendiada, la élite cubana vive en una burbuja de lujo. La familia Marrero Cruz (hermana del Primer Ministro) opera heladerías con plantas eléctricas propias y leche importada que falta en hospitales. Sandro Castro, nieto de Fidel, se burla de la crisis en sus videos mientras maneja Mercedes-Benz. Un informe internacional revela el sistema de dos velocidades que protege los negocios de la cúpula mientras el 89% de la población vive en pobreza extrema.
Conclusión:
Este artículo es la respuesta que el pueblo necesitaba. Mientras los cubanos de a pie sufren apagones de 15 horas, la élite se pasea en Mercedes, vende helados a precio de oro con leche que debería ser para niños enfermos, y encima se burla en redes sociales. La pregunta del millón —o de los 4,000 pesos que cuesta un pote de helado— es: ¿hasta cuándo vamos a permitir que estos parásitos sigan viviendo de la miseria del pueblo?














