En el ECIL de Manzanillo hay leche en polvo almacenada, pero no se distribuye alegando falta de combustible. En la bodega dan leche de vaca sin control, días fijos ni orden. Mientras tanto, en el mercado negro se vende a precios elevados la leche que debería ser para los niños. «Quieren quedarse con la leche en polvo justificándose con que ya dan leche fluida», denuncia.
Una madre de Manzanillo, en la provincia Granma, ha contactado a nuestra redacción para denunciar una situación que afecta directamente la salud y la nutrición de su hijo de dos años. La falta de combustible, un problema recurrente en todo el país, está siendo utilizada como excusa para no distribuir la leche en polvo almacenada, mientras los niños reciben un sustituto de baja calidad sin control alguno.
Los hechos: leche de vaca sin orden ni control
La denunciante relata la situación en su localidad:
- «Por motivo de la falta de combustible, le están dando leche de vaca en la bodega de nuestra localidad».
- Esa leche «viene cuando les da la gana a ellos, no tiene días fijos, ni un orden para la distribución, ni mucho menos control».
Es decir, la leche que recibe su hijo no es la leche en polvo fortificada que corresponde a su edad, sino un sustituto de peor calidad, que además se distribuye de manera caótica.
El ECIL: leche en polvo almacenada que no se distribuye
El testimonio revela un dato crucial:
- «En el ECIL de Manzanillo se encuentra la leche en polvo que le corresponde a niños hasta tres años».
- «No se ha distribuido por la dichosa falta de combustible».
La madre sospecha que hay una intención oculta: «Al parecer quieren quedarse con la leche en polvo justificándose con que ya están dando leche fluida».
El mercado negro: la leche de los niños se vende a precios elevados
Mientras los niños reciben leche de vaca sin control, en el mercado negro la leche en polvo que debería ser para ellos se comercializa sin problemas:
- «En los revolicos de mi municipio no se deja de comercializar a precios súper elevados la leche en polvo que le deben dar a los niños».
Es decir, la leche que el Estado no puede distribuir por falta de combustible aparece misteriosamente en las calles, a precios inalcanzables para la mayoría de las familias.
La petición de anonimato
La denunciante pide expresamente que su identidad no sea revelada, como «seguidora» de este medio que confía en que su caso será visibilizado.
Resumen: Una madre de Manzanillo denuncia que su hijo de dos años recibe leche de vaca en la bodega, sin orden ni control, mientras en el ECIL hay leche en polvo almacenada que no se distribuye por falta de combustible. Sospecha que quieren quedarse con la leche en polvo justificándose con la leche fluida. Al mismo tiempo, en el mercado negro se vende a precios elevados la leche que debería ser para los niños.
Nota: Este caso es un ejemplo más de cómo la crisis energética y la corrupción se combinan para castigar a los más vulnerables. La leche en polvo, un alimento esencial para los niños pequeños, está almacenada en Manzanillo mientras las madres reciben un sustituto de baja calidad sin control alguno. Y mientras tanto, esa misma leche aparece en las calles, vendida a precios que solo unos pocos pueden pagar.
La pregunta es inevitable: ¿dónde está el combustible para distribuir la leche, pero no para que los revendedores la lleven al mercado negro? ¿Quién autoriza que la leche de los niños se desvíe mientras las madres reciben explicaciones absurdas?
Las autoridades de Granma, del Ministerio de Salud Pública y del Partido tienen la palabra. Pero más que palabras, los niños necesitan leche. Y las madres, respuestas.














