Ludi Vina Ramírez González, de 87 años, viuda y sola, perdió sus colchones en las inundaciones. Le ofrecieron un colchón personal, pero ella lo rechazó porque su cama es camero. Mientras tanto, en la misma calle Carlos Amengual, una vivienda recibió dos colchones porque el nieto trabaja en el gobierno. Vecinos denuncian que la orientación de dar colchón personal a quienes viven solos la dieron el presidente Yosvanis, la jefa de trabajadores sociales y el intendente Lázaro Gómez. «Todos son unos corruptos incapaces de hacer nada por el pueblo», sentencian.
Vecinos de la calle Carlos Amengual en Yara, Granma, han contactado a nuestra redacción para denunciar las injusticias en la distribución de colchones tras las inundaciones. El caso de Ludi Vina Ramírez González, una anciana de 87 años que vive sola, es el más emblemático: perdió sus colchones, pero le ofrecieron uno personal que no le sirve porque su cama es camero. Mientras tanto, otra vivienda de la misma calle recibió dos colchones porque su nieto trabaja en el gobierno.
Los hechos: una anciana sola, un colchón que no le sirve
El denunciante relata:
«Yo soy de Yara, de la calle Carlos Amengual. Aquí todas las casas se anegaron».
«La casa de mi vecina Ludi Vina Ramírez González se le mojaron los colchones y no le dieron colchón camero por ser una señora que vive sola de 87 años».
«Le ofrecieron uno personal y ella dijo que no, porque su cama era camera».
La regla discriminatoria: personal para los solos
El denunciante explica la orientación que recibieron:
«La orientación la dio el presidente [Yosvanis] y la jefa de los trabajadores sociales junto a Alexander con el intendente corrupto».
«La ley era un colchón por vivienda. ¿Cómo se explica que donde viva una persona sola no se le dé camero por qué lleva personal?»
El contraste: dos colchones para una casa por favoritismo
El ciudadano señala una injusticia flagrante:
«Aquí dieron dos colchones en una vivienda porque el nieto de ese vecino trabaja en el gobierno».
«La ley era un colchón por vivienda».
El engaño de Yosvanis
El denunciante expresa su decepción con el presidente municipal:
«Yosvanis engañó al pueblo. Pensamos que iba a ser bien las cosas y es igual que los demás».
La señora Ludi Vina: sola y enferma
El denunciante pide que se revise el caso:
«Hace falta que revisen el caso de Ludi Vina Ramírez González, de la calle Carlos Amengual #84».
«Es una señora que vive sola y enferma».
Las pruebas
La denuncia incluye dos fotografías y un video de la vivienda de la anciana.
El contexto: Yara y los colchones desviados
Esta denuncia se suma a las múltiples que este medio ha publicado sobre el desvío de colchones en Yara. El 14 de marzo, vecinos denunciaron que los colchones destinados a los damnificados por las inundaciones estaban siendo desviados por el intendente Lázaro Gómez, el viceintendente Maikel Matos y el director de Trabajo Alexander Cumberras [denuncia del 14 de marzo de 2026].
El 14 de marzo también se denunció que el intendente Lázaro Gómez había cobrado 50 mil pesos por cada colchón que entregó a sus amigos, y que solo los devolvió tras la presión popular [denuncia del 14 de marzo de 2026].
El 15 de marzo, vecinos denunciaron que el viceintendente Maikel Matos había entregado colchones a su esposa, su suegra y la esposa de su cuñado (preso por violación) [denuncia del 15 de marzo de 2026].
Ahora, una anciana de 87 años, sola y enferma, recibe un colchón que no le sirve porque «los cameros son para los que tienen cama de ese tamaño», mientras el nieto de un vecino obtiene dos colchones para una sola vivienda por sus conexiones en el gobierno.
Resumen:
Vecinos de Yara denuncian que Ludi Vina Ramírez González, de 87 años, viuda y sola, perdió sus colchones en las inundaciones. Le ofrecieron uno personal, pero ella lo rechazó porque su cama es camero. La orientación de dar colchón personal a los que viven solos la dieron el presidente Yosvanis, la jefa de trabajadores sociales y el intendente Lázaro Gómez. En la misma calle, una vivienda recibió dos colchones porque su nieto trabaja en el gobierno. «Todos son unos corruptos incapaces de hacer nada por el pueblo», sentencian.
Nota final:
El caso de Ludi Vina Ramírez González es la prueba más cruel de la injusticia en Yara. Una anciana de 87 años, que perdió todo en las inundaciones, recibe un colchón que no le sirve porque «los cameros son para los que tienen cama de ese tamaño». Mientras tanto, el nieto de un vecino consigue dos colchones para una sola vivienda por su trabajo en el gobierno.
La orientación del presidente Yosvanis, la jefa de trabajadores sociales y el intendente Lázaro Gómez es discriminatoria y arbitraria: los que viven solos no merecen colchón camero. Pero si tienen un familiar en el gobierno, merecen dos colchones para una sola casa.
Las autoridades de la Fiscalía, la Contraloría y el Partido en Granma tienen la palabra. Ludi Vina necesita un colchón que le sirva. Y Yara necesita que alguien ponga fin a tanto despropósito. Mientras tanto, la anciana sigue esperando. Y los vecinos, indignados.














