El Viceprimer Ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga detalló que el poco combustible disponible se destina a servicios esenciales y «actividades económicas imprescindibles», mientras anuncia el ajuste de ventas, la concentración administrativa y el impulso a paneles solares.
Ante un escenario de «desabastecimiento agudo de combustible», el gobierno cubano ha girado su estrategia hacia una dependencia extrema de sus propios recursos. Durante una intervención en el programa «Mesa Redonda», el Viceprimer Ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga afirmó que la generación eléctrica se sostiene «en lo fundamental» con la producción nacional de crudo y gas, complementada con fuentes renovables, y ordenó «continuar incrementando la producción nacional de petróleo» como eje central del plan de emergencia.
Prioridades en el Racionamiento Extremo:
Pérez-Oliva Fraga explicó que el combustible disponible se asigna bajo un estricto orden de prioridad:
- Protección de Servicios Esenciales: El funcionamiento de las plantas de abasto de agua y los servicios básicos de salud, con atención prioritaria a urgencias médicas, el Programa Materno Infantil y el Programa de Cáncer.
- «Actividades Económicas Imprescindibles»: Un término no definido con precisión, pero que, según el contexto, incluiría sectores claves para evitar un colapso total.
- Generación de Divisas: Aseguró que se protegen, «en la medida de lo posible», las actividades orientadas a generar ingresos en moneda extranjera, vitales para cualquier importación futura.
- Preparación para la Defensa y Orden Interior: Sostuvo que se aseguran los recursos para estas actividades, en un claro mensaje de mantenimiento del control estatal ante la crisis.
El Pilar de la Estrategia: Petróleo Nacional y Paneles Solares
La directiva presentó un plan basado en dos pilares energéticos domésticos:
- Aumento de la Extracción Nacional: La orden de incrementar la producción de crudo local es un reconocimiento de que los suministros externos están severamente restringidos por el bloqueo. Cuba produce petróleo pesado de baja calidad, principalmente en la cuenca norte de Matanzas, insuficiente para cubrir la demanda nacional y con altos costos de refinado.
- Aceleración de las Renovables: Paralelamente, se ordena «mantener inversiones en Parques Solares Fotovoltaicos» y ampliar incentivos para instalar fuentes renovables «en todos los sectores», incluyendo la agilización de la entrega de sistemas fotovoltaicos para viviendas. Esta medida busca aliviar la presión sobre la red eléctrica, pero su implementación masiva enfrenta los mismos obstáculos de escasez e importaciones.
Medidas Complementarias de Contención:
El paquete, presentado como informativo y no justificativo, incluye acciones ya anunciadas y otras nuevas para reducir el consumo:
- Concentración Administrativa: Las actividades del Estado se concentrarán de lunes a jueves «con la máxima eficiencia».
- Ajuste en Ventas de Combustible: Se ratifica que las ventas se ajustarán «acorde a la disponibilidad», confirmando el racionamiento.
- Reducción del Consumo en Horas Pico: Se llamó a implementar medidas para aplanar la curva de demanda en los momentos de mayor tensión en la red.
Reconocimiento de «Deficiencias Internas»:
En un matiz poco frecuente, Pérez-Oliva Fraga admitió la existencia de «deficiencias internas» además de los factores externos (bloqueo) como causas de la crisis. Sin embargo, no especificó la naturaleza de estas deficiencias, que históricamente han incluido la ineficiencia productiva, la obsolescencia tecnológica y la falta de inversión en el sector energético.
Análisis de la Medida: Un Plan de Emergencia, No de Solución
La orden de incrementar la producción nacional de crudo revela la desesperación del momento:
- Capacidad Limitada: La producción petrolera cubana ha estado en declive o estancada durante años. Un aumento significativo a corto plazo es técnicamente muy difícil sin inversión extranjera y tecnología, justo lo que el bloqueo impide.
- Energía de Bajísima Calidad: El crudo nacional es pesado y azufroso, dañino para las ya deterioradas termoeléctricas y de bajo rendimiento, lo que agrava la crisis de generación.
- Apuesta a lo Doméstico en un Contexto de Asedio: La estrategia es un reflejo de la doctrina de «resistencia»: utilizar hasta la última gota de recurso propio ante la imposibilidad de importar. Su éxito depende de capacidades industriales que la misma crisis limita.
Resumen Ejecutivo:
El gobierno cubano ordenó incrementar la producción nacional de petróleo y acelerar la instalación de paneles solares como eje de su plan ante la falta de combustible. El poco recurso disponible se raciona para agua, salud básica y actividades económicas «imprescindibles». Se confirman medidas como la semana administrativa de 4 días y el ajuste de ventas de combustible.
Nota:
La directiva de «producir más crudo nacional» suena más a un grito de guerra que a una política energética viable. Expone la crudeza de la opción cero: depender de un recurso escaso y de mala calidad, mientras se intenta una transición renovable a contrarreloj y sin los recursos para hacerla masiva. Es el plan de un gobierno que, acorralado, moviliza su último reducto de soberanía energética, sabiendo que es insuficiente. La población, mientras, queda a la espera, con la certeza de que los apagones, el transporte colapsado y la parálisis continuarán, mientras se prioriza, con razón o sin ella, mantener el control sobre los servicios mínimos y el orden público.














